Calle de la Virgen (Carrer de la Mare de Déu)

Calle de la Virgen (Carrer de la Mare de Déu)

Una de las calles más conocidas de Ibiza y que más radicalmente cambian su aspecto a lo largo del año es la Calle de la Virgen. Conocida también por su nombre en Ibiza, Carrer de la Mare de Déu, es una calle tranquila durante el invierno, prácticamente desierta, donde pasear entre casas blancas. Durante el verano, el barrio de Sa Penya, La Marina y el Puerto de Ibiza se transforman en verano en una de las zonas de marcha más conocidas del mundo.

La metamorfosis mayor se da en la calle de la Virgen, el centro de la movida más divertida y cosmopolita. La calle es muy conocida especialmente por sus locales de ambiente gay, aunque aquí todo el mundo es bienvenido. Tiendas de ropa, bares y restaurantes con platos de la gastronomía local e internacional nos invitan a pasar unas horas aquí.

La estrecha Calle de la Virgen, en el barrio de La Marina (Ibiza)

Los más de quinientos metros de estrecha calle peatonal son una continua sucesión de restaurantes, bares y pequeñas tiendas que bien merecen una visita para dejarse perder para conocer uno de los puntos más alegres, divertidos y cosmopolitas de la isla de Ibiza. Esta pequeña callejuela actúa de frontera entre los barrios de La Marina y Sa Penya.

Detalle de uno de los balcones del Carrer de la Mare de Déu

Cabe destacar que una vez comenzamos a recorrer la calle, no hay posibilidad de salir de ella hasta el final. Apenas unas estrechas calles empedradas y escaleras nos llevarán al barrio de Sa Penya y a lugares emblemáticos como la Casa-Museo Broner. Recorrer la Calle de la Virgen es un excelente ejercicio para estudiar la arquitectura ibicenca de este emblemático barrio ibicenco.

Clásicas ventanas de color azul (Ibiza)

La Calle de ambiente gay más famosa de Ibiza

Es un todo un tópico hablar de esta calle como uno de los reclamos para el turismo gay. En los años 80, la práctica totalidad de locales, bares y comercios estaban muy enfocados a este público. En la actualidad, obviamente también. En todos los lugares de Ibiza son más que bienvenidas todas las personas, independientemente de sus tendencias sexuales.

La Calle de la Virgen, decorada para las fiestas de la Virgen del Carmen

La sociedad cada vez más abierta en la que vivimos ha provocado que la calle de la Virgen haya perdido parte de su carácter transgresor y reivindicativo. Pero no te lleves a engaño: posiblemente ésta sea una de las calles más liberales de España.

Fiestas de la Virgen del Carmen

El día 16 de julio se celebran las fiestas en honor a la Virgen del Carmen. Ubicada en pleno barrio de La Marina, la calle se engalana con palmas mientras una imagen de la Virgen atraviesa en procesión la estrecha callejuela. Posteriormente, la Virgen es trasladada al puerto y subida a un barco.

Momento durante la procesión de Virgen del Carmen

Desde allí parte hasta la parte exterior del puerto de la ciudad, mientras numerosas barcas navegan en una nueva procesión, esta vez marítima. Es posible subir, previo un pago mínimo, a una de estas barcas para poder ver el curioso baile alrededor del barco que porta la imagen de la Virgen.

En el mapa superior puedes ver la ubicación de la calle, paralela al puerto y a las murallas de Dalt Vila.

Guía de Formentera

Guía de Formentera

Formentera es la isla más pequeña del archipiélago de las Pitiusas, la hermana menor de Ibiza. Desconocida aún por muchos, es la joya del Mediterráneo. Con una superficie de poco más de 80 km2 y una población fija de poco más de 10.000 habitantes, reproduce y contiene en tan poco espacio todos los tópicos paisajísticos del Mediterráneo imaginado:

Cuando uno llega a Formentera tiene la sensación de que se ha detenido el tiempo: carreteras estrechas, paisajes vírgenes… En Formentera no hay prisas, porque siempre estás cerca de tu destino. Es una isla tan pequeña que prácticamente desde todos los puntos de la isla puedes ver el mar.

Su costa es toda una caja de sorpresas. Algunas de las mejores playas del mundo están en la isla de Formentera, con un agua increíblemente azul y una arena blanca y brillante. Además, imponentes acantilados ponen el broche a una isla mágica.

isla de Formentera

Desde el Mirador de La Mola podrás admirar la curiosa forma del istmo de la isla Formentera

¿Cómo llegar a Formentera?

Esta es la primera pregunta que hay que hacerse si deseas visitar esta fantástica isla. Formentera padece lo que se conoce como una ‘doble insularidad’. ¿Qué significa esto? Pues que a las dificultades de transporte que ocasiona ser una isla, se añade el hecho de que la única vía de entrada sea un ferry desde otra isla: Ibiza.

Te lo explicamos más claro: si quieres visitar Formentera has de pasar sí o sí por Ibiza. Formentera tiene unas dimensiones tan reducidas que no tiene aeropuerto. Deberás tomar un vuelo hasta Ibiza y, desde allí, coger el barco de línea regular que conecta los puertos de ambas islas. Afortunadamente, puedes comprar tus billetes de ferry aquí y conseguir un buen descuento utilizando el código promocional que ofrecen.

puerto de ibiza

El barco poniendo rumbo a Formentera desde el puerto de Ibiza

La otra forma de llegar a la isla es a través del alquiler de un barco privado. La comodidad es indiscutible y las posibilidades que nos ofrece son infinitas: podemos salir desde Ibiza, parar en s’Espalmador o dar la vuelta a Formentera. Si tu familia y tus amigos queréis pasar unos días inolvidables, no dudes en plantearte esta opción.

¿Por qué viajar a Formentera?

Formentera es la pequeña mimada de las Baleares, la más reducida y mejor conservada de sus islas habitadas. Te esperan paisajes costeros de serena belleza, la luz, el sol, aguas impolutas lamiendo mansamente largos o cortos arenales vírgenes, acantilados costeros bajo los cuales no es raro ver nadar a los delfines y donde crían las pardelas y los halcones, fondos submarinos de impagable nitidez, pinares y sabinares, islotes desolados, lagartijas, salinas, rústicos muelles para barcas de pescadores…

formentera

Las playas de Formentera destacan por la arena blanca y aguas de un color azul indescriptiblemente bellas.

Formentera fue el paraíso que atrajo a una generación de hombres y mujeres deseosos de conocer otros mundos en éste, los hippies, tal vez para cambiarlo, o para cambiarse a sí mismos. Hoy es lugar de paso para cientos de miles de turistas al año y, sin embargo, su presencia, excepto quizá en los meses punta del verano turístico balear (julio y agosto), no altera el ritmo pausado de la vida en la isla, donde una cita para el atardecer puede significar horas de tranquila espera bajo un porche, viendo sin prisas nacer, una a una en el crepúsculo, las estrellas en el cielo nítido. Nuestro recorrido por Formentera – calculemos unos 35 km entre idas y venidas por la isla – pretende llegar hasta los más bellos rincones de su pequeña geografía.

La llegada a Formentera

Se llega a la isla en barco desde Eivissa (un barco-jet tarda 25 minutos; los ferries, casi una hora), y la primera imagen del puerto de La Savina es la de una recepción turística: pequeños muelles de carga y pasaje donde los ferries arriban y zarpan incesantemente, el club náutico con espléndidos yates y lanchas, la estación marítima, el edificio donde se aglomeran las agencias de alquiler de coches, de motos y bicicletas, la parada del autobús, la oficina de información.

calo des mort formentera

Es Caló des Mort, una de las playas más conocidas de la isla

El puerto ebulle con la llegada de cada ferry: los turistas recién llegados han de tomar sus decisiones, alquilar sus vehículos, contratar su taxi, pedir información, orientarse. Luego, como por un ensalmo, todo vuelve a la tranquilidad inicial. Hasta la llegada de otro ferry. Y los turistas desaparecen, se desparraman hacia los distintos puntos dignos de visita en la isla. Sin saberlo, comienzan un itinerario que nunca olvidarán.

En Formentera todo está cerca, y todo está a la vez lejos: los formenterenses se desplazan poco en la isla y fuera de ella; son sedentarios, conviven sin estorbarse, relacionándose discretamente.

Cala Saona

Es la primera playa que suele visitarse en Formentera, tal vez por su proximidad relativa a La Savina. Se llega tras unos 2,5 km, por una carretera señalizada hacia el sur desde Sant Francesc Xavier, la capital administrativa de la isla, con su sólida parroquia fortificada, del siglo XVIII, en la Plaza Mayor. Naturalmente, puede llegarse en bicicleta. Hay un carril bici en la carretera de La Savina hasta el pie de La Mola, y en las carreteras restantes en verdad hay poco tráfico, lo que es muy de agradecer por los aficionados al pedal.

cala saona formentera

La playa de Cala Saona vista desde la orilla

Cala Saona es una bella playa de arena protegida por acantilados de baja altura, formados por rocas calizas, blancas, brillantes al sol. Brilla igual el agua transparente de la cala, de una nitidez proverbial en cualquier lugar de la isla. Agua clara y limpia sobre fondo de arena blanca y fina, la más fina, dicen. Un hotel y unos apartamentos, edificios bastante discretos, no rompen el encanto paisajístico. La playa cuenta con servicio de socorro, chiringuito, dos restaurantes, alquiler de velomares, hamacas y parasoles.

La cala es amplia, aunque no muy larga -150 m-, y muy acogedora. Es apreciada sobre todo por las familias con niños.

Cap de Barbaria y su faro

Se llega desde cala Saona (dista unos 7 km) cruzando tramos de pinar, campos de secano, algarrobos, almendros, higueras, esas higueras típicas de Formentera, con las ramas sostenidas por fuertes troncos – estalons como se conocen en Formentera – clavados en la tierra árida. Incluso habremos encontrado algún minúsculo cercado con vides.
Tras el bosque está el Pila del Reii, donde hasta los años treinta del siglo XX hubo un denso bosque de pinos y sabinas hoy desaparecido por culpa de la tala. Quedan, cercados recientemente y con letreros indicadores, restos arqueológicos megalíticos, de la Edad del Bronce.

La moto es el medio de transporte ideal para Formentera.

El cap de Barbaria es tal vez el lugar más desértico de las Baleares: un promontorio pedregoso, sometido al sol y cubierto tan sólo por matojos dispersos de romeros de hojas más anchas de lo normal y algunos asfódelos. En el cabo se alza uno de los faros más espectaculares que verás en tu vida.

El paisaje sobre el acantilado no sobrecoge, admira: su dimensión, aunque imponente, es humana, como todo en Formentera. Las olas rompen al pie del acantilado que sobrevuelan las gaviotas. Desde el aire, Barbaria es ocre, árido, silencioso. No hay lugares para el baño, a no ser que se llegue en barca a la base de los acantilados, dispuesto a bucear sobre su fondo cristalino de rocas, arenas y algas.

Poco más allá -habrá que llegar a pie tras diez minutos de camino bajo el sol o, en días de mal tiempo, contra el viento-, se alza una de las torres de defensa de la isla, una atalaya de mares, alzada en el siglo Xvlll.

Playa des Migjorn

Se trata de un largo arenal, de casi 5 km, que se extiende a lo largo del istmo que une el promontorio del cap de Barbaria, al sur de Formentera, y el de La Mola, al este.

La playa cuenta con tramos de arenas finísimas y con tramos de roca caliza, plana, apta para tumbarse en ella al sol siempre tibio. La playa tiene numerosos accesos. Están señalizados, cada pocos kilómetros y siempre a la derecha, en la carretera principal, la que va de Sant Francesc en dirección a El Pilar, en La Mola: sólo hay que tomar por uno cualquiera de ellos, cruzar apenas medio kilómetro de parcelas de secano, admirar alguna casa popular, donde no falta hoy la antena parabólica, saludar a alguna mujer vestida aún con su traje negro tradicional, cubierta desde la cabeza hasta los pies, quizá una reminiscencia árabe, aparcar el coche y atravesar a pie las dunas.
La playa se abre en toda su extensión. Se puede caminar por ella hasta donde apetezca. Aquí y allá se encuentran restaurantes, algún hotel, apartamentos disimulados tras las dunas, chiringuitos, áreas donde es posible alquilar hamacas y sombrillas, otras donde es posible practicar deportes náuticos. Pero, hay que decirlo ya, el deporte que el turista suele practicar en Formentera es el de estar al sol, desnudo generalmente, y el de bañarse a ratos en el agua esmeralda. ¿Para qué más?

Una pasarela de madera discurre paralela a la playa de Migjorn

Los distintos accesos conducen naturalmente a zonas conocidas con nombres distintos: Las Dunas y Els Arenals (km 11), Vogamarí (km 8), etc. Aproximadamente en el km 10 se encuentra la desviación que permite llegar hasta los restos del castellum romano de Can Blai, uno de los modestos, pero interesantes, monumentos arqueológicos de la isla.

Al final de la playa, se encuentran los muy recomendables complejos turísticos de Riu Club La Mola y Maryland-Insotel, con apartamentos, hoteles, restaurantes, zona de juego para niños, tiendas, alquiler de coches, motos y bicicletas, parada de autobús, teléfono, escuela de buceo. Ideal para familias con niños. Más allá aún, el caló des Mort asegura una cierta soledad.

La Mola

En el camino a La Mola, el promontorio oriental de la isla de Formentera, hay que detenerse, a media cuesta, en el restaurante El Mirador para admirar el bellísimo panorama (si se sube en bicicleta, se agradecerá sin duda la parada). Ante él comprendemos por fin qué significa vivir en una isla: el mar en todas partes, transparente sobre los arenales, un poco bravo quizá contra las escasas zonas de roca, al norte.

También, porque éste es el pinar más denso de Formentera, el bosc de Sa Pujada y d’es Copinyar, un espacio natural que se debe preservar a toda costa. Viven en él lirones caretos de formas grandes, endémicos. Y naturalmente, como en toda la isla, las lagartijas verdes, ágiles, curiosas, que no vacilan en acercarse a la gente, aunque a veces saltan asustadas a su paso para esconderse entre matojos o bajo las piedras.

la mola formentera

El impresionante acantilado bajo los pies del faro de La Mola

En La Mola, por fin, se visita la pequeña parroquia de El Pilar, que dista unos 15 km de La Savina, y puede recorrerse la solitaria carretera hacia el faro (4 km). Aquí se encuentra el punto más alto de Formentera, rodeado de paredes de piedra que circundan cultivos de secano: vid, higueras, almendros. Desde el faro, la vista es impresionante. A veces, en días de buen tiempo en el mar, se divisa con suerte una banda de del- fines entre las olas. Junto al faro hay un chiringuito y un sencillo monumento a Jules Verne, que citó este lugar en una de sus narraciones fantásticas.

En los acantilados de La Mola, los formenterenses cazaban antaño, a mano y a lazo, descolgándose entre las rocas, pollos de pardela, especie que aún cría agrupándose en pequeñas, pero ruidosas, colonias en sus grietas. Llamaban virotar a esta actividad cinegética que era imprescindible para su supervivencia. A las pardelas, en el catalán insular, se las llama oirots.

Antes de iniciar el descenso, y hacia el sur, se avistan las aspas y la torre del viejo molino de La Mola (Es Molí Vell), que funciona, perfectamente conservado, desde finales del siglo XVIII.

Es Caló de Sant Agustí y las playas de Tramuntana

Descendiendo de La Mola, lo primero que se encuentra cuando ya la carretera se allana es el caló de Sant Agustí, orientado al norte de la isla. Es caló es simplemente una calita de 100 m, con poco fondo, de roca en la orilla, con algunas casetas para llaüts (barcas tradicionales de pesca) y con los tradicionales varaderos pitiusos. El ambiente, a pesar de los nuevos apartamentos edificados en la zona, es muy rústico y, como en toda la isla, acogedor. Aquí destacamos el Hostal Rafalet y el restaurante Pep Paradís, dos lugares muy conocidos.

es calo de sant agusti formentera

Las pequeñas calitas que salpican la costa de Es Caló de Sant Agustí.

La zona de Tramuntana de Formentera no tiene el mismo paisaje costero que el Migjorn. Es más bien rocoso, con alguna elevación, los acantilados de cala en Baster, de Es Quintalar y de Punta Prima, por ejemplo, que ya se divisan, a lo lejos, desde el caló de Sant Agustí.

En esta zona, conocida como Es Carnatge, siempre se dispone de más sitio para el baño y para tomar el sol que en la zona de Tramuntana, pues la gente prefiere en general los anchos arenales del sur, que suelen estar más protegidos del viento. El mar, sin embargo, presenta la misma sorprendente transparencia.

Sant Ferran y Es Pujols

Sant Ferran y Es Pujols son dos núcleos urbanos, también reducidos, hoy dedicados a la industria turística.

Sant Ferran de ses Roques cuenta con una parroquia de paredes de barro y piedra, tras la que se encuentra la mítica Fonda Pepe, centro de reunión de los hippies de los años setenta. Frente a la parroquia, es interesante detenerse a contemplar el colegio público, un conjunto arquitectónico sencillo, pero que muestra la arquitectura típica de la isla. Los edificios se han diseñado de acuerdo con el molde que la arquitectura pitiusa ha marcado tradicionalmente: tejados planos, volúmenes cúbicos, paredes enjabelgadas, porches y ventanas reducidas.

es pujols formentera

Una chica bañándose en las aguas de Es Pujols

En Es Pujols es difícil no tener la sensación de estar en el lugar equivocado. Es una concentración hotelera que desentona, aunque se reconoce que ha evitado la dispersión del urbanismo en la isla.

Sin embargo, desde aquí es posible trasladarse a las bellas playas de Sa Roqueta, de Rocabella y de Es Pujols, arenales con pocas edificaciones, todos con su chiringuito y restaurantes, alguno con apartamentos u hotel. Normalmente, entre estos arenales hay algunas zonas de roca, con entrantes que forman pequeñas calas bellísimas, que parecen piscinas naturales. En los caminos de arena brillante, fácilmente transitables en bicicleta, no es raro cruzarse con las lagartijas que buscan calentar sus cuerpos al sol. Como lo hacen, por otro motivo, los turistas.

Illetes

Es Trucadors es el nombre que recibe la delgada punta de roca y arenal que la isla de Formentera extiende hacia el islote de S’Espalmador, al norte.
A levante y a poniente se encuentran las playas emblemáticas de Formentera, también en el islote citado. Los arenales son largos, su arena es blanca, de un blanco cegador en verdad (no olvidar las gafas de sol), y el mar transparente, de una indescriptible nitidez. Incluso las lagartijas que abundan entre las dunas, y que se acercan hasta la misma playa, son de colóración verde pálida.

En días de calma, parece que el mar sobre el fondo de arena finísima y blanca se convierta en un espejo, o en un cristal que los cuerpos cruzan sin quebrar. Numerosos letreros solicitan que no se aparque en las dunas. Debe hacerse en los lugares dispuestos para ello (hay varios), aunque se recomienda la bicicleta para los desplazamientos por esta zona.

illetes formentera

La playa de Ses Illetes aparece habitualmente en listados de las mejores playas del mundo.

Al este la playa recibe el nombre de playa de Llevant (con una longitud de 1,5 km), al oeste es la playa de Ses Illetes (1 km). Ambas son muy anchas y espaciosas. Entre una y otra hay tan solo unas decenas de metros, dunas de arena suelta o fija con cubierta de sabinas.

La playa de Ses Illetes es más variada, también por los islotes que le dan nombre, con entrantes de roca, con alguna caleta. En el viejo molino, Es Carregador de Sa Sal, se trabajaba la sal y en la actualidad funciona un restaurante.

En las playas siempre hay gente, pero el lugar se mantiene invariablemente tranquilo. Es posible acceder a ellas en barca desde el puerto de La Savina, en un agradable paseo que se completa con la visita a las playas de S’Espalmador.

En todas estas playas el nudismo es habitual y se dispone de chiringuitos, restaurantes, alquiler de hamacas, parasoles, tablas de surf y velomares.

S’Espalmador

De Formentera a S’Espalmador puede irse, en efecto, en barca. Pero también es posible cruzar a pie el llamado pas de S’Espalmador, el vado sumergido de fondo de arena que, en días de mar calma, tiene una profundidad que alcanza apenas un metro. La sensación al cruzarlo es la de realizar una aventura. Cruzar el mar a pie, nada menos.

En S’Espalmador hay varias playas: la más larga y concurrida es la playa de S’Alga (un arenal de 1,5 km), tras el paso de Es Trucadors; otra es Sa Senyora (700 m), al este, y otra Sa Torreta (150 m), al norte, protegida por la isleta del mismo nombre.

barro espalmador formentera

Unos jóvenes bañándose en el barro de s’Espalmador

En ellas se reúnen muchas embarcaciones a vela, y la estampa es entonces muy marinera. Son playas nudistas, sin servicios. Únicamente en S’Alga instalan hamacas y sombrillas, y tiene también un depósito natural de lodo cuyos baños, se asegura, protegen la piel.

En el norte de la isla, las caletas llamadas caló de Bocs Gran y Petit, sin arena, son un refugio para solitarios. Es posible recorrer a pie el islote, aunque haya que proveerse de agua, pues el ambiente es seco y muy soleado. Un estanque natural de aguas salobres llamado S’Estanyol se ubica en el centro de la isla.

Seguro que esta pequeña guía de Formentera te ha ayudado a conocer lo que te espera en esta isla vecina de Ibiza. Sin embargo, hay muchísimas más cosas que hacer y ver que no te hemos contado. Por eso, te recomiendo que eches un vistazo a esta guía de Formentera para conocer a fondo todos los secretos de la perla del Mediterráneo.

Monumento a los antiautopistas

Monumento a los antiautopistas

En el año 2006, Ibiza fue el centro mediático por la polémica suscitada a raíz de la construcción de una gran carretera. Mientras que el Consell calificaba la obra como un desdoblamiento de la carretera del aeropuerto y de San Antonio, muchos ibicencos criticaban las faraónicas obras de despropósito y desastre irreversible de la imagen de la isla. Había surgido el movimiento antiautopista.

En febrero de 2006 tuvo lugar una manifestación que, bajo el lema ‘No volem autopistes’, reunió a más de 20.000 personas para protestar en las calles de Ibiza. Finalmente las obras se llevaron a cabo, no sin superar la oposición de gran parte de la sociedad de la isla. Realmente, la fisionomía de la isla ha cambiado de manera drástica y son muchos los que aún hoy se preguntan qué sentido tiene la construcción de túneles tan largos en una isla en la que no hay desniveles que salvar.

El monolito erigido en homenaje a los antiautopistas

Homenaje al movimiento antiautopista de Ibiza

Este homenaje a los antiautopistas se encuentra cerca de la rotonda de entrada a Sant Jordi. El monumento se encuentra en una zona muy próxima a la casa payesa de Ca Na Palleva, derrumbada por las excavadoras para poder construir un túnel.

Un ‘Scalextric’ a la entrada de Ibiza

El monumento es una obra de Antoni Ribas ‘Toniet’. Se trata de una monolito realizado en hormigón forrado de cerámica y coronado por una estructura de formas redondeadas de hierro oxidado. Más allá del valor artístico, se trata de una obra con una importante carga emocional por el significado de la misma y la lucha del movimiento antiautopista.

El monolito se encuentra junto a la entrada del pueblo de Sant Jordi de Ses Salines desde Ibiza. También es posible llegar hasta él siguiendo la calle de Es Polls que sale desde Playa d’en Bossa.

Mercadillos de Ibiza

Mercadillos de Ibiza

Los mercadillos de Ibiza, también conocidos como mercados de artesanía o Hippy Markets, son uno de los grandes atractivos turísticos de la isla. Mucha gente viene a Ibiza y además de pasárselo bien y descansar, quieren realizar unas compras originales con un toque hippie que les recuerde su paso por la isla de Ibiza.

Debes saber que en Ibiza no existe un único mercadillo, sino que en prácticamente cada pueblo existe un mercado de artesanía, con ambientaciones diferentes, donde además de comprar y pasear, podréis disfrutar de la actuación de artistas, escuchar música en directo o simplemente disfrutar del ambiente. Según tus gustos, debes conocer los horarios y ubicación de los diferentes Hippy Markets. Existen algunos mercados donde hay mayor número de artículos de ropa, bisutería, libros, objetos curiosos de decoración o artículos de segunda mano de lo más variado.

mercadillos de ibiza

En los mercadillos de Ibiza puedes encontrar casi de todo: productos artesanales, de segunda mano y pequeños recuerdos de la isla.

Muchos de los vendedores que podemos encontrar hoy en día en los mercados aun guardan relación con los primeros hippies que acudieron a la llamada del movimiento hippie en la década de los 60 y 70. Por ello los mercadillos son uno de los puntos más originales de Ibiza, ya que aun recogen buena parte de aquellos hippies que vivieron en Ibiza de forma auténtica.

Hay que destacar que los días de mercadillo se alternan, es decir no están todos los días abiertos. Por eso te ofrecemos la información de todos los Hippy Markets de Ibiza, para que puedas comparar, elegir y acudir al mercadillo cuando quieras.

Las Dalias

Uno de los originales puestos de Las Dalias

El mercadillo de Las Dalias es uno de los puntos obligados para hacer tus compras en Ibiza. Las Dalias es uno de los mercadillos de Ibiza que ha conseguido conservar su esencia con el paso del tiempo, y es palpable el ambiente hippie en todos los rincones.

Mercadillo de Es Canar

En el mercadillo de Punta Arabí, además de comprar, te lo pasarás muy bien.

En el mercadillo de Punta Arabí, además de comprar, te lo pasarás muy bien.

El mercadillo de Es Canar es sin duda el más genuino y grande de Ibiza. De abril a octubre de 10.00 a 18.30 h en los terrenos del Hotel Club Punta Arabí se extienden los puestos de venta con artículos artesanales.

Mercadillo Sant Jordi

mercadillo

Los vendedores pueden entrar al mercadillo con su propio coche.

El mercadillo de Sant Jordi, en la carretera al aeropuerto de Ibiza, es uno de los mercadillos de Ibiza más importantes por su afluencia de gente, ya que se celebra durante todo el año y es especialmente visitado por los ibicencos, incluso en invierno.

Feria medieval de Ibiza

Cada mes de Mayo se celebra el mercadillo medieval de Ibiza en el casco antiguo, dentro de la ciudad amurallada de Ibiza, conocida como Dalt Vila en Ibiza ciudad. Una buena excusa para hacer unas compras mientras paseamos por las viejas calles de la ciudad antigua.

Para que no os perdáis ningún mercadillo, aquí tenéis un calendario y los horarios de todos los mercadillos de Ibiza. Para el que no haya estado nunca en Ibiza, los mercados no son solo un sitio para comprar un souvenir, sino un sitio para pasear con calma en un ambiente diferente, donde podréis compraros piezas de buena calidad, viendo un poco de la Ibiza más hippie.

ibiza medieval

Todo el casco antiguo de Dalt Vila se convierte en un gigantesco mercado medieval en mayo

Horario de los mercadillos de Ibiza

En el siguiente cuadro, puedes ver un calendario con el horario de los principales Hippie markets que tienen lugar en Ibiza. Estos horarios únicamente son válidos para los meses de temporada – desde mayo hasta septiembre aproximadamente. En color azul resaltan los mercadillos que se celebran durante todo el año.

 
Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes Sábado Domingo
Las Dalias Noches 10-18.30h
Es Canar 10 a 18.30h
Sant Jordi 9 a 14.30h
Cala Llenya  9 a 16.00h
Forada  10-16.00h
San Juan  10 a 16.00h
Cala Llonga Tardes
San Miguel 18 a 20h
P. d’en Bossa 10 a 14h
Figueretas Tardes Tardes Tardes Tardes Tardes Tardes Tardes
San Antonio Tardes Tardes Tardes Tardes Tardes Tardes
Puerto de Ibiza 10 a 00h 10 a 00h 10 a 00h 10 a 00h 10 a 00h 10 a 00h 10 a 00h
Sta. Eularia Día/Noche Día/Noche Día/Noche Día/Noche Día/Noche Día/Noche Día/Noche
Benirràs Todo el día hasta el atardecer

Hay que tener en cuenta que todos los mercadillos se celebran al aire libre, por lo que en caso de que el tiempo no acompañe, el mercado se cancela. Además de los los anteriores Hippy Markets existentes en Ibiza, prácticamente cada pueblo de la isla posee su propio mercadillo. Algunos de ellos cuentan con verdaderas obras de arte en lugares con un encanto inigualable. En muchos de estos mercados encontrarás muchos puestos con productos totalmente originales para hacer tus compras y souvenirs de Ibiza.

En el siguiente mapa puedes ver la ubicación de todos los mercadillos que se van celebrando en Ibiza durante todo el año:

Nota: No todos los mercadillos que aparecen en el mapa pueden estar abiertos en las fechas que visites Ibiza. Te recomendamos que mires el cuadro de horarios que hemos indicado anteriormente.

Además de los grandes mercadillos que existen en Ibiza, prácticamente cada pueblo de la isla posee su propio mercadillo. Prácticamente todos ellos tienen un componente en común, y es que son herederos de la cultura de la venta artesanal que trajeron los hippies. Los hippies en principio no tenían otro medio de vida que la venta de los artículos que ellos mismos fabricaban y de esta forma en Ibiza se hizo normal ver a gente vendiendo sus propias creaciones.

Mercadillo del Puerto de Ibiza

Sin duda este es uno de los puntos más curiosos de la isla de Ibiza. Conocido también por ser una zona de fiesta, bares, espectáculos callejeros y locales de ambiente gay, el puerto de Ibiza es un lugar especial. El mercadillo se extiende por el barrio de la Marina, el antiguo barrio de pescadores situado entre el mar y las Murallas de Dalt Vila, el casco histórico de Ibiza.

mercadillo ibiza

Postal de Ibiza en los años 70. Los mercadillos hippies tienen una gran tradición en la isla.

A diferencia de otros mercadillos, el mercadillo del puerto de Ibiza, conocido también simplemente con el sugerente nombre de “los hippies”, mezcla tenderetes con boutiques más especializadas en cerámicas ibicencas o tiendas de ropa. Entre las boutiques destacan aquellas que ofrecen la moda ibicenca, con diferentes tipos de vestidos ibicencos y ropa hippie.

Mercadillo de Forada

mercadillo de forada

Algunos de los puestos del mercadillo de Forada

Este mercado destaca de todos los demás. Se trata de un pequeño grupo de puestecitos que intentan potencian el producto local con la venta de productos ecológicos. Muy recomendable. Aquí puedes ver más información.

Mercadillo de Segunda Mano de Cala Llenya

cala llenya mercadillo ibiza

El mercadillo de Cala Llenya es un buen lugar donde perderse las mañanas de domingo.

Al igual que el mercadillo de Sant Jordi, aquí encontramos mayoritariamente artículos de segunda mano. Se trata de un mercado muy auténtico, ya que son muchos los ibicencos y residentes que deciden dar salida a productos sacados de un cajón o del trastero. En ocasiones, podemos encontrar sorpresas y auténticas gangas. Cala Llenya es un buen lugar donde encontrar un chollo y disfrutar de una mañana de domingo soleada.

Mercadillo de Cala Llonga

En la calle principal de este pequeño pueblo turístico, se sitúa un pequeño mercadillo con una selección de puestos que venden accesorios de moda y bisutería de plata con gemas preciosas.

Mercado artesanal de San Miguel.

San Miguel es un pueblo muy bonito que se encuentra al norte de la isla de Ibiza. El mercadillo se celebra de mayo a octubre desde las 18.00 hasta las 20.00. La plaza del pueblo se llena de puestos que venden artículos de calidad hechos por ellos mismos a mano, es un lugar encantador para visitar, en es Puig de Misa de San Miguel. Cada de jueves de 18.15 a 19.00h delante de la iglesia el grupo local de danzas folklóricas hace ‘baile payés’ (hay que abonar una pequeña entrada).

Este espectáculo de baile payés (ball pagès), el baile tradicional de Ibiza y Formentera, es uno de los ritos más originales que posee la cultura popular ibicenca. Los ritmos musicales, primitivos y casi tribales y los sorprendentes bailes simulan un cortejo. Si te gustan este tipo de exhibiciones, te recomendamos que después de pasear por el mercadillo de San Miguelte quedes a admirar esta danza del baile payés.

mercadillos de Ibiza

Muchos de los artículos que puedes comprar en los mercadillos de Ibiza son 100% originales.

Mercadillo hippie en Playa d’en Bossa:

mercadillo hippy ibiza

Una de las entradas al Hippy Market de Playa d’en Bossa

Durante las mañanas de verano se instala este mercadillo que abre hasta la noche. Se encuentra más o menos en el centro de Playa d’en Bossa, en las calles peatonales situadas en el Carrer Bruc y el Carrer de la Ruda.

Mercadillo de la playa de Benirràs

benirras mercadillo hippy market

Paseando en el mercadillo hippy de Benirràs

Cada domingo se celebra en Benirràs una famosa fiesta de los tambores ¿Qué mejor momento para instalar un mercadillo hippy? A pocos metros de la playa podrás comprar ropa, accesorios y todo tipo de elementos que recuerdan el paso del movimiento hippie en Ibiza.

Mercados callejeros de Ibiza

Además, todas las tardes hay mercadillos callejeros en Ibiza que venden accesorios, bisutería, objetos de cuero y muchas otras cosas. Los encontrarás en distintos lugares de la isla de Ibiza:

Figueretes: a lo largo del paseo marítimo por la tarde de esta playa urbana.

Sant Antoni: a lo largo del Passeig de Ses Fonts por la tarde (excepto domingos)

Santa Eulària: en el Paseo de S’Alamerp (la calle peatonal desde el Ayuntamiento hasta la playa) todos los días y noches.

Casa Broner

Casa Broner

Colgada de los acantilados sobre la playa de Baix de sa Penya, se asoma la coqueta Casa Broner, una vivienda reconvertida en museo que posee una de las vistas más extraordinarias de la ciudad de Ibiza. La casa perteneció a Erwin Broner, un arquitecto alemán afincado en Ibiza y que, enamorado de la isla se estableció en la pitiusa mayor realizando un buen número de trabajos inspirados en la arquitectura local.

Tras su fallecimiento, su viuda llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento de Ibiza por el que la Casa Broner pasó a manos del consistorio, que se ocupa del mantenimiento de la casa, que hoy en día se ha convertido en un pequeño museo y representa el atractivo cultural más atrayente de Sa Penya.

casa broner en ibiza

La Casa Broner presume de una de las mejores vistas de la ciudad de Ibiza

Erwin Broner nació en Munich, el 16 de Noviembre de 1898, en el seno de una familia de origen judío formada por Hugo y Sophie Heilbronner, que posteriormente tuvieron otros dos hijos, Walter y Paul.

En esta familia, de posición acomodada – su padre era copropietario, con sus tres hermanos del Heilbronner Bank – los valores culturales eran tradicionalmente apreciados, y la pintura y la música formaban parte de la vida cotidiana: su padre participaba regularmente en sesiones de música de cámara, donde tocaba el violín, y su madre era aficionada a la pintura.

En 1964, cuando el grupo “Ibiza 59” acababa de disolverse, Erwin Broner escribía: “En el año 1959 existía la necesidad de que se reunieran en Ibiza unos artistas con un punto de vista agudamente contemporáneo (vanguardistas si se quiere) para orientar la vida artística de esta isla en un sentido cosmopolita (…) Nuestros catálogos, nuestras invitaciones llegaron a todos los países del mundo y despertaron un interés no sólo por el trabajo de nuestro grupo sino también por esta isla, por la tierra que han escogido tantos artistas de ideas progresistas para residir, trabajar y reunirse.”

museo broner ibiza

Parte del salón y de la cocina de la Casa Broner

Esta fue, ciertamente, una función importante de los artistas agrupados alrededor de Broner, que fue el alma del grupo: Erwin Bechtold, Han Laabs, Katya Meirovsky, Bob Munford, Egon Neubauer, Antonio Ruiz, Bertil Sjöberg, Heinz Trokes…

El arquitecto catalán Sert dijo de Broner en 1973: “Comprendió como pocos la arquitectura nativa y supo saber armonizar las nuevas cosas (…) con las cosas de siempre, inmutables.” La frase se podría aplicar igualmente a la obra de Sert. Estos arquitectos no sólo descubrieron el interés de nuestra arquitectura popular, sino que supieron actualizarla con su obra sin desvirtuarla.

El luminoso y espacioso estudio del Erwin Broner

El luminoso y espacioso estudio del Erwin Broner

Erwin Broner supo “abstraerse” de lo virtual enfocando la utilidad de los resultados hacia una nueva concepción del espacio y las formas abiertas. Toda la magia de sus ambientes y enfoques deriva de su intenso sentido de la integración en universos ya descubiertos pero con profundos caminos hacia el descubrimiento de la luz.

Las maravillosas vistas a la playa de Baix de Sa Penya que disfrutaba la familia Broner.

Las maravillosas vistas a la playa de Baix de Sa Penya que disfrutaba la familia Broner.

Durante la visita a la Casa Broner, podemos ver las soluciones que aportó el arquitecto para integrar la vivienda al paisaje y las diferentes y originales ideas que nos sorprenden al recorrer las habitaciones. Por ejemplo, la baja altura del sofá permite que el horizonte del mar esté a la vista de sus usuarios, haciendo posible ver todos los barcos que pasen frente a la casa. Otra curiosidad son las mesas de centro del salón, apilables con un sencillo e ingenioso sistema para obtener una mesa mucho más alta o el buzón de metacrilato por la parte interior para permitir ver si ha llegado la correspondencia.

Sin embargo, no cabe duda que la parte superior de la casa es una de las favoritas por todos los visitantes. Las vistas a la playa, con el faro de Botafoc en el horizonte y las murallas de Dalt Vila que se elevan junto la casa son uno de los rincones más bellos de la ciudad.

¿Cómo llegar?

Para llegar a la Casa Museo debemos dirigirnos hasta el último tramo de la Calle de la Virgen, en el barrio de Sa Penya. Se trata de una larga y estrecha calle con únicamente accesos en su parte inicial o final, por lo que conviene mirar el mapa 😉 En el tramo final de la calle veremos varias señalizaciones a la Casa Broner, a la que llegaremos subiendo algunos escalones.

Lamentablemente, la casa se encuentra junto a uno de los barrios marginales más tristemente conocidos, por lo que recomendamos vigilar las pertenencias.

¿Cuándo se puede visitar la Casa Broner?

La casa museo es visitable generalmente durante todo el año, exceptuando lunes y festivos, de 10 a 14 horas. En los meses de verano (temporada alta), la Casa Broner también se encuentra abierta de 17:00 a 20:00 horas.

Museo de etnografía de Ibiza

Museo de etnografía de Ibiza

Can Ros, una de las casas situadas en las faldas del Puig de Missa de Santa Eulària, está habilitada como museo etnológico. La casa conserva todos los elementos y herramientas utilizados tradicionalmente y de manera habitual por los payeses (habitantes del campo de Ibiza) hasta la llegada del turismo a partir de la segunda mitad del siglo XX.

En el interior del Museo de etnografía de Ibiza encontramos una exposición permanente de utensilios de labranza y pesca, vestidos, joyas y otros elementos que se utilizaban antiguamente en la escena rural de Ibiza. La visita es muy recomendable para conocer mejor todos aquellos objetos que, hasta hace bien poco, eran habituales en la vida ibicenca.

Museo etnografia de Ibiza. Foto: España es Cultura

Museo etnografia de Ibiza. Foto: España es Cultura

El museo, abierto desde 1994, tiene como objetivo la recuperación y revalorización del patrimonio etnográfico de la isla y, desde entonces, se realizan muestras temporales de objetos e imágenes. Es un buen lugar donde toda la familia puede visitar de una visita entretenida y en contacto con la naturaleza.

Un camino sale desde el museo hasta el Río de Santa Eulalia, pasando por debajo del Pont Vell de la localidad – lugar de numerosas leyendas. La ruta puede continuar hasta la desembocadura del río en el mar y proseguir por el paseo Marítimo hasta la Playa de Santa Eulalia. Sin duda, el Museo de etnografía de Ibiza se encuentra en una buen lugar para ser visitado en este recorrido por toda la localidad.

Durante los meses de verano, diferentes artesanos muestran in situ labores tradicionales como la elaboración de alpargatas de esparto, cestas o sombreros.

Monumento a Vara de Rey

Monumento a Vara de Rey

Ibiza es una isla dispersa en la que los puntos de interés se cuentan por decenas. Las playas, los pueblos y los rincones con encanto pueblan cada esquina de nuestra geografía. Por eso es muy difícil estimar cuál es el verdadero centro de la isla. Sin embargo, hay un paseo en el centro de la capital por donde todo ibicenco y visitante ha pasado: El Paseo Vara de Rey. Bien mirado, el paseo sí que puede ser considerado el epicentro de la isla. Y el monumento a Vara de Rey es el testigo privilegiado de la vida de los ibicencos.

El monumento se sitúa en el mayor paseo de toda Ibiza. Rodeado de edificios de estilo colonial, está situado en un lugar de paso habitual por los habitantes de la ciudad y por todos los turistas que nos visitan. Se trata del nexo de unión entre Dalt Vila (la ciudad amurallada), el barrio de la Marina, el puerto y el ensanche de la ciudad es Vara de Rey. Pero la importancia de esta figura no radica únicamente en su situación, sino también en su historia y su belleza.

Detalle del monumento a Vara de Rey

Precioso detalle del monumento a Vara de Rey

¿Quién era Vara de Rey?

Joaquín Vara de Rey nació en Ibiza el 14 de agosto de 1841 a causa del trabajo de capitán de su podra, capitán de la 5ª compañía del Tercer Batallón del Regimiento de la Reina. Pocos después del nacimiento de Joaquín Vara de Rey i Lagett, la familia abandonó la isla para no volver nunca más.

Vara de rey murió el 1 de julio de 1898 en la batalla de El Caney, en Cuba. El Diario de Ibiza publicó noticias sobre el número de bajas que se había producido en la batalla, los días 2 y 3 de julio, pero no es hasta el día 4 de julio que se menciona el fallecimiento de Vara de Rey. No es hasta el día 6 de julio cuando se publica por vez primera que Vara de Rey podría haber nacido en Ibiza, hecho confirmado días después al localizar el certificado de baptismo.

El monumento a Vara de Rey: ¿Quién es quién?

El monumento está formado por un conjunto de figuras, a una escala mayor a la natural, situadas sobre el mismo pedestal.

En la parte superior aparece el general Vara de Rey, ya herido de muerte, aún con el sable en alto y con actitud de seguir arengando a sus tropas. Junto a él aparece uno de sus hombres que ayuda a mantener de pie al general.

monumento al General Vara de Rey

El Paseo Vara de Rey es considerado el centro neurálgico de la capital de Ibiza

A cada lado del monumento encontramos dos figuras alegóricas femeninas. En la parte izquierda, con dos grandes alas magistralmente realizadas en bronce, se encuentra una figura que simboliza a la gloria. En la parte derecha, una figura con una corona que simboliza a España escribe sobre el pedestal la leyenda “A Vara de Rey”.

Nueve toneladas de bronce

El monumento a Vara de Rey fue obra del arquitecto August Font Carreras y el escultor Eduard B. Alentorn. Las piedras se extrajeron de Montjuïc y se emplearon 9.000 kilos de bronce, fundidos en los talleres Masriera i Campins de Barcelona. El 25 de abril de 1904, en presencia de miles de personas, el rey Alfonso XIII presidió una im-

El precio del monumento fue exactamente de 60.321 pesetas con 85 céntimos, todo un dineral en la época. Fue sufragado por suscripción popular y, curiosamente, en la colecta participó uno de los enemigos del general, el cubano Quintín Bandera.

En su libro Diccionario de secretos de Ibiza, el escritor y periodista Mariano Planells explica cómo se desarrolló la batalla de El Caney donde falleció este hijo predilecto de la ciudad de Ibiza.: “Vara de Rey estaba al mando de 520 soldados españoles mal alimentados y anémicos, moralmente ya vencidos, que lucharon durante diez horas contra 7.000 americanos armados y sanos (….) En pleno fragor de la batalla, cuando todo ya estaba perdido y el ejército español resistía dentro de una volcánica barrera de fuego enemigo, el general ibicenco es herido por una descarga y cae. Le llega otra descarga y lo acaba. Pero consta que Vara de Rey causó la increíble cantidad de 900 bajas a los estadounidenses”.

¿Dónde está el monumento Vara de Rey?

Por sus dimensiones, su situación y el carisma del paseo donde se encuentra ubicado, es poco probable que no te topes con este conjunto de esculturas en Ibiza.

La estatua se encuentra en el Paseo del mismo nombre, a pocos metros del puerto de la capital de la isla.

 

Monumentos de Ibiza

Monumentos de Ibiza

Hablar de monumentos en Ibiza puede parecer algo redundante, porque la isla en sí ya es todo un monumento. Sin embargo, si no te convence este alegato chovinista hemos preparado un mapa con la ubicación de los principales monumentos de Ibiza.

Seguramente se trata del listado más completo de monumentos en la isla de Ibiza que podrás encontrar. Se trata de una manera original de conocer la isla a través de algunos de sus símbolos más entrañables. Una buena parte de la historia ibicenca resumida en figuras y estatuas.

En el mapa se observa claramente que la ciudad de Ibiza es uno de los principales puntos donde se concentran la mayoría de monumentos que visitar. Sin embargo, prácticamente todos los pueblos tienen alguna figura especial.

El monumento a los salineros está situado entre la iglesia de Sant Francesc los estanques de Ses Salines

El monumento a los salineros está situado entre la iglesia de Sant Francesc los estanques de Ses Salines

Destacan los monumentos dedicados a vecinos ilustres, pero también existen figuras que homenajean a algunos duros oficios que tradicionalmente se han desarrollado en la isla. Pescadores, recolectores de sal o incluso los corsarios y los hippies tienen su pequeño rincón dedicado a lo largo y ancho de la geografía ibicenca.

El Monumento a la gente de la mar en homenaje a los pescadores de Es Cubells

El Monumento a la gente de la mar en homenaje a los pescadores de Es Cubells

Monumentos de Ibiza extravagantes

No todos los monumentos se encuentran en lugares visibles. Incluso existen monumentos absolutamente abstractos. Cerca de Cala Llentia se encuentra una curiosa instalación que ha sido bautizada como una brújula de OVNIs. En el norte, cerca de Es Canaret, encontramos un monumento cuyo objetivo es concienciar de los peligros del fuego en el bosque. No en vano, se encuentra en una de las zonas más devastadas por el incendio que calcinó buena parte de la Serra de Morna en 2011.

monumento cala llentia

Las 13 columnas que forman parte de la escultura Time and Space, en Cala Llentia, son una brújula para OVNIs para algunos visitantes

Otros monumentos puede ser encontrados junto a la costa, en el lugar más insospechado. Se trata de las curiosas formas que pueden ser talladas en el marès. Posiblemente sea Sa Pedrera de Cala d’Hort (también conocido como Atlantis) el mejor lugar para poder ver las curiosas formas que, con más o menos fortuna, se han tallado en la roca.

Faro de Ses Coves Blanques

Faro de Ses Coves Blanques

Los faros nacieron con la misión de ser una guía en la noche para la navegación. Desgraciadamente, ese no es el actual uso del faro de Ses Coves Blanques, en San Antonio. El boom turístico provocó que el pequeño pueblo de pescadores de San Antonio se ensanchara y poco a poco fuese fagocitando el faro que  se encontraba a las afueras del pueblo. Hoy en día, el faro se encuentra perfectamente integrado entre los edificios de la mayor población del oeste ibicenco.

La construcción del faro finalizó en 1897, año que entró en funcionamiento. Aunque el pueblo fue creciendo y se tuvieron que modificar sus destellos para no confundir sus luces con la iluminación de las viviendas, la construcción del dique del puerto significó la muerte definitiva del faro. La baliza del dique sustituyó la función del Far de Ses Coves Blanques, fue finalmente desactivado en 1963. A pesar de que las luces del faro no se utilizaron, el edificio siguió siendo la vivienda de los fareros. En la actualidad, el Faro de Ses Coves Blanques es utilizado como sala de exposiciones y se proyecta su uso como museo.

faro de ses coves blanques

La torre del faro de Ses Coves Blanques

Desde el faro se obtienen unas vistas privilegiadas de toda la bahía de San Antonio, el mayor puerto natural de la isla de Ibiza. También destaca la presencia del imponente islote de Sa Conillera en el horizonte, donde otro faro ayuda a la navegación.

El islote de Sa Conillera, desde el Faro de Ses Coves Blanques

El islote de Sa Conillera, desde el Faro de Ses Coves Blanques

Como curiosidad, cabe comentar que no es el único faro de Ibiza que se encuentra en la actualidad fuera de uso. Si bien este faro estuvo en funcionamiento durante más de 65 años, el faro de Punta Grossa, cerca de Sa Cala de Sant Vicent, fue un fracaso total que tuvo desactivarse tras pocos años de funcionamiento.

faro san antonio ibiza

El faro, rodeado de edificios, visto desde el Paseo Marítimo de San Antonio

¿Cómo ir al Faro de Ses Coves Blanques?

El faro se encuentra en la localidad de Sant Antoni de Portmany, en el oeste de la isla de Ibiza. El edificio se encuentra junto al mar, por lo que el camino más sencillo para llegar a él es paseando por el Paseo Marítimo que bordea todo el litoral de la costa del pueblo.

Podemos llegar caminando en cinco minutos desde la playa de Caló des Moro o desde el conocido como Passeig de Ses Fonts.

Iglesia de Jesús (Ibiza)

Iglesia de Jesús (Ibiza)

La iglesia dedicada a Nuestra Señora de Jesús es uno de los templos rurales de la isla de Ibiza que guardan una mayor sorpresa en su interior. A pesar de que su construcción se realizó en el siglo XV como monasterio de franciscanos, desde 1785 se conformó como iglesia parroquial. El templo era un lugar muy visitado por agricultores y marineros que no vivían en Dalt Vila.

En la actualidad, una calle peatonal y un gran parque situado frente al templo configuran el centro del pueblo de Jesús. Esta gran explanada representa otro buen motivo para acudir a este núcleo urbano, convirtiéndolo en un lugar de paseo muy agradable.

iglesia de jesus ibiza

La iglesia de Jesús es el centro de esta población

El porche, o ‘porxo’, de la iglesia se sitúa en un lateral de la iglesia, en lugar de frente a la puerta como suele ser más habitual en la arquitectura ibicenca. Otra de las curiosidades de este templo es la presencia de un mac de fer trons frente a la puerta del templo.

El 'mac de fer trons' que se encuentra frente a la puerta de la iglesia

El ‘mac de fer trons’ que se encuentra frente a la puerta de la iglesia

El horario de misas se celebra en los meses de otoño e invierno a las 19 horas de martes a sábados y a las 12 y a las 19 horas los domingos. En los meses de primavera y verano el horario se retraso de martes a domingos, celebrándose la misa a las 21 horas. Los domingos la misa también se celebra a las 10:30 horas.

El porche de la iglesia se sitúa a un lado del templo

El porche de la iglesia se sitúa a un lado del templo

En el interior de la iglesia de Jesús se encuentra un retablo gótico de gran valor artístico. Aunque se desconoce con exactitud quién los realizó, se intuye que pertenece a la época en la que el edificio sirvió como monasterior a los franciscanos. Se trata de una auténtica joya que contrasta con el carácter sencillo de la iglesia en una parroquia de tamaño medio de la isla.

Una de las puertas de acceso a la calle peatonal donde se encuentra la iglesia

Una de las puertas de acceso a la calle peatonal donde se encuentra la iglesia

¿Cómo ir a la iglesia de Jesús?

El templo dedicado a Nuestra Señora de Jesús se encuentra justo en el centro del pueblo del mismo nombre. Podemos dirigirnos desde Ibiza siguiendo el desvío indicado en la Carretera de Santa Eulalia, o siguiendo la carretera de Cala Llonga.

A la iglesia se accede por una calle peatonal, el Carrer des Condor, desde el que se puede acceder desde la calle principal que da acceso al pueblo o desde el Carrer de Cap Martinet.