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Cultura de Ibiza

Ibiza vivió una particular primavera artística y cultural en los años treinta. Gentes de toda Europa, algunos de ellos huyendo de la convulsión política del momento, se dieron cita en una isla entonces anclada en el pasado y económicamente muy asequible. Personajes de la vanguardia europea, como Raoul Hausmann o Walter Benjamin, se sintieron atraídos por una isla tolerante, bella y con elementos como la casa pagesa, la vivienda tradicional, cuyas características despertaron el interés de arquitectos del movimiento moderno como Josep Lluis Sert.

Aquellos intelectuales ilustres fueron los pioneros de lo que es hoy día se considera una muy consolidada industria turística pero, especialmente, hicieron una decisiva aportación al cosmopolitismo de la isla, refrendado desde finales de los años cincuenta con sucesivas oleadas de artistas y personajes que acudieron a la llamada de Ibiza y de un movimiento, el hippy, que halló en la isla uno de sus referentes y aún hoy inspira la moda o aporta su inconfundible espíritu de libertad a todas las manifestaciones tanto artísticas como de artesanía.

Así fue, como tras la Guerra Civil y la II Guerra Mundial, se ‘redescubrió’ Ibiza, que se mantenía intacta y causaba la misma fascinación a los primeros turistas de los años 50. Las tradicionales y costumbres culturales asombraron a los extranjeros procedentes en su mayoría del norte de Europa y que fueron llenando las calles y calas ibicencas durante la década de los 60.

cultura ibiza
Casas payesas en Ibiza, muestra de la cultura arquitectónica de la isla

Toda aquella efervescencia se concentró en lo que hoy día constituye el ambiente cultural de Ibiza, abierto, libre y espectacularmente rico y variado. Pintores, escritores, músicos, arquitectos, fotógrafos, cineastas, pensadores y todo tipo de artistas buscan refugio en una isla en la que la magia, la paz y la alegría inundan todos sus rincones.

Hoy en día, la globalización ha hecho mella y para muchos Ibiza ha cambiado. Por supuesto, no se mantienen las costumbres ancestrales, pero queda mucho de ese ambiente hippie, mente abierta y una gran fascinación por la cultura en la isla de Ibiza.