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La Cueva de Es Culleram

La Cova des Culleram es una cueva natural moldeada por el agua en la roca calcárea en la que se encontraron vestigios que desmotraron su uso como lugar de celebración de ritos religiosos de la época púnica dedicados a la diosa Tanit. Se trata de una cueva situada a unos 50 metros, aproximadamente, de altura que se encuentra ubicada en la finca de can Quintals, a escasos kilómetros de la cala de Sant Vicent.

Es Culleram fue descubierta de forma fortuita en 1907 y en aquel mismo año la Sociedad Arqueológica Ebusitana organizó una gran campaña de excavaciones, que llevó al descubrimiento de un gran número de figuras de terracota (unas 600 completas y más de un millar de cabezas de otras), aparte de otros materiales, como un león de hueso o marfil.

Su valor histórico es incalculable, puesto que los restos púnicos datan entre los siglos IV y II a.C. Entre los restos más importantes cabe citar la placa de bronce con dedicatorias en sus dos caras a Resph-Melkart y a la divinidad Tanit. La cueva de es Culleram fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC), por la Comunidad Autónoma de Illes Balears. Desde el año 1997 es propiedad del Consell Insular d’Eivissa.

Pero si por algo es conocida Es Culleram es por ser el lugar donde se encontraron más de mil figuras de la diosa Tanit a principios del siglo XX, la deidad más importante para los cartagineses. En la actualidad, esta imagen, reproducida en todas las versiones posible, se ha convertido en un símbolo de la isla de Ibiza. Las piezas originales de terracota se encuentran exhibidas en el Museo d’es Puig des Molins de Ibiza.

Otro de los objetos más importantes es una placa con doble inscripción púnica, encontrada de manera casual en 1917 y que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Provincial de Alicante.

En la cara más antigua dice:

“Al señor, a Resef-Melkart, este santuario que ha dedicado ’s’dr, hijo de Ya’as ay, hijo de brgd, hijo de Eshmunhilles.”

Y, en la más moderna:

“Ha hecho dedicar y reparar este muro de piedra tallada Abdeshmun, hijo de Azarbaal, el sacerdote, para nuestra señora, para Tanit la poderosa y para Gad, a su cuenta.”

Este es uno de los principales indicios que existen en Ibiza sobre el culto a la Diosa Tanit, deidad cartaginesa y protectora de la isla. Existen numerosos indicios de que en Es Culleram se celebraron numerosos ritos que hoy podríamos considerar bárbaros, como la celebración de orgías o el sacrificio de animales y niños en honor a Tanit.

Es culleram Ibiza
Busto con la imagen de la Diosa Tanit, como los que se encontraron en Es Culleram

Descubriendo Es Culleram

De manera discontínua, hasta el año 1981, este importantísimo yacimiento fue objeto de intervenciones arqueológicas de diversa categoría, entre las cuales, desgraciadamente, algunas clandestinas.
Aparte de una etapa prehistórica -cuando la cueva debía ser el habitáculo de un grupo de pobladores de la edad del bronce y que no parece tener continuidad hasta la época fenicio-púnica– a partir del siglo V a.C., la cueva se convirtió en santuario, primero dedicado a Resef-Melkart y, más tarde, ya en el siglo III o II dedicado a Tanit.

Corresponde a la época tardía una serie de modificaciones artificiales que se observan en el monumento, de las cuales se ha conservado parte de una sala artificial con el fondo tallado en la roca, y, a su lado, el fondo de una típica cisterna púnica.
El santuario de Es Culleram se instalaba en una gran cavidad natural que la circulación de agua había subdividido en diversas salas, especialmente 2 de grandes, separadas por una gran cortina de estalactitas. Aparte de esto, aún pueden contemplarse las obras artificiales mencionadas en la parte de la entrada.

La importancia cultural de la cueva de Es Culleram como centro de estudio cartaginés es muy alta, pero lo podría haber sido mucho más. La cantidad de saqueadores que ha tenido la cueva y el poco respeto que tuvieron muchos de los exploradores de la isla ha hecho que no se haya podido descubrir toda la riqueza cultural de la cueva. De hecho, durante muchas excavaciones se trabajaba con dinamita para extraer bustos y figuras, principalmente de la Diosa Tanit, por lo que muchas de ellas quedaban reducidas a pedazos muchos antes de que pudieran ser estudiadas.

Si tenemos en cuenta los datos que suministran los primeros excavadores, y que recientemente han sido revisados, se podría pensar que las salas profundas eran una especie de “botrhos” (depósito sagrado), donde se iban acumulando los restos de las ofrendas de los sacrificios. Estos restos se manifestaban mediante las figuras divinas, en un altísimo porcentaje de casos representando el busto de Tanit cubierto con un mantón alado, así como los restos de muchísimos animales consumidos en los sacrificios y evidentemente otros objetos. Estos ritos comportaban el uso del fuego, por lógica, debían tener lugar en la parte externa o zona del vestíbulo del santuario.

Contemporáneamente al culto verificado en el templo de es Culleram, toda la zona de sa Cala de Sant Vicent estaba densamente poblado y es evidente que esta gente sería la más directamente implicada en su culto. A pesar de esto, al mismo tiempo, debía tratarse de un santuario muy visitado por toda la zona mediterránea de influencia cartaginesa, ya que el santurario se encontraba bien comunicado con el mar a través del puerto de sa Cala.
Al menos como templo organizado fue prácticamente abandonado a finales del siglo II a.C. Es posible que el derrumbamiento natural de la primera gran sala de la cueva fuera el motivo de este fin del culto en el santuario púnico de es Culleram.