Monumento a los antiautopistas

En el año 2006, Ibiza fue el centro mediático por la polémica suscitada a raíz de la construcción de una gran carretera. Mientras que el Consell calificaba la obra como un desdoblamiento de la carretera del aeropuerto y de San Antonio, muchos ibicencos criticaban las faraónicas obras de despropósito y desastre irreversible de la imagen de la isla. Había surgido el movimiento antiautopista.

En febrero de 2006 tuvo lugar una manifestación que, bajo el lema ‘No volem autopistes’, reunió a más de 20.000 personas para protestar en las calles de Ibiza. Finalmente las obras se llevaron a cabo, no sin superar la oposición de gran parte de la sociedad de la isla. Realmente, la fisionomía de la isla ha cambiado de manera drástica y son muchos los que aún hoy se preguntan qué sentido tiene la construcción de túneles tan largos en una isla en la que no hay desniveles que salvar.

El monolito erigido en homenaje a los antiautopistas

Homenaje al movimiento antiautopista de Ibiza

Este homenaje a los antiautopistas se encuentra cerca de la rotonda de entrada a Sant Jordi. El monumento se encuentra en una zona muy próxima a la casa payesa de Ca Na Palleva, derrumbada por las excavadoras para poder construir un túnel.

Un ‘Scalextric’ a la entrada de Ibiza

El monumento es una obra de Antoni Ribas ‘Toniet’. Se trata de una monolito realizado en hormigón forrado de cerámica y coronado por una estructura de formas redondeadas de hierro oxidado. Más allá del valor artístico, se trata de una obra con una importante carga emocional por el significado de la misma y la lucha del movimiento antiautopista.

El monolito se encuentra junto a la entrada del pueblo de Sant Jordi de Ses Salines desde Ibiza. También es posible llegar hasta él siguiendo la calle de Es Polls que sale desde Playa d’en Bossa.