Casa Broner

Colgada de los acantilados sobre la playa de Baix de sa Penya, se asoma la coqueta Casa Broner, una vivienda reconvertida en museo que posee una de las vistas más extraordinarias de la ciudad de Ibiza. La casa perteneció a Erwin Broner, un arquitecto alemán afincado en Ibiza y que, enamorado de la isla se estableció en la pitiusa mayor realizando un buen número de trabajos inspirados en la arquitectura local.

Tras su fallecimiento, su viuda llegó a un acuerdo con el Ayuntamiento de Ibiza por el que la Casa Broner pasó a manos del consistorio, que se ocupa del mantenimiento de la casa, que hoy en día se ha convertido en un pequeño museo y representa el atractivo cultural más atrayente de Sa Penya.

casa broner en ibiza
La Casa Broner presume de una de las mejores vistas de la ciudad de Ibiza

Erwin Broner nació en Munich, el 16 de Noviembre de 1898, en el seno de una familia de origen judío formada por Hugo y Sophie Heilbronner, que posteriormente tuvieron otros dos hijos, Walter y Paul.

En esta familia, de posición acomodada – su padre era copropietario, con sus tres hermanos del Heilbronner Bank – los valores culturales eran tradicionalmente apreciados, y la pintura y la música formaban parte de la vida cotidiana: su padre participaba regularmente en sesiones de música de cámara, donde tocaba el violín, y su madre era aficionada a la pintura.

En 1964, cuando el grupo «Ibiza 59» acababa de disolverse, Erwin Broner escribía: «En el año 1959 existía la necesidad de que se reunieran en Ibiza unos artistas con un punto de vista agudamente contemporáneo (vanguardistas si se quiere) para orientar la vida artística de esta isla en un sentido cosmopolita (…) Nuestros catálogos, nuestras invitaciones llegaron a todos los países del mundo y despertaron un interés no sólo por el trabajo de nuestro grupo sino también por esta isla, por la tierra que han escogido tantos artistas de ideas progresistas para residir, trabajar y reunirse.»

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Parte del salón y de la cocina de la Casa Broner

Esta fue, ciertamente, una función importante de los artistas agrupados alrededor de Broner, que fue el alma del grupo: Erwin Bechtold, Han Laabs, Katya Meirovsky, Bob Munford, Egon Neubauer, Antonio Ruiz, Bertil Sjöberg, Heinz Trokes…

El arquitecto catalán Sert dijo de Broner en 1973: «Comprendió como pocos la arquitectura nativa y supo saber armonizar las nuevas cosas (…) con las cosas de siempre, inmutables.» La frase se podría aplicar igualmente a la obra de Sert. Estos arquitectos no sólo descubrieron el interés de nuestra arquitectura popular, sino que supieron actualizarla con su obra sin desvirtuarla.

El luminoso y espacioso estudio del Erwin Broner
El luminoso y espacioso estudio del Erwin Broner

Erwin Broner supo «abstraerse» de lo virtual enfocando la utilidad de los resultados hacia una nueva concepción del espacio y las formas abiertas. Toda la magia de sus ambientes y enfoques deriva de su intenso sentido de la integración en universos ya descubiertos pero con profundos caminos hacia el descubrimiento de la luz.

Las maravillosas vistas a la playa de Baix de Sa Penya que disfrutaba la familia Broner.
Las maravillosas vistas a la playa de Baix de Sa Penya que disfrutaba la familia Broner.

Durante la visita a la Casa Broner, podemos ver las soluciones que aportó el arquitecto para integrar la vivienda al paisaje y las diferentes y originales ideas que nos sorprenden al recorrer las habitaciones. Por ejemplo, la baja altura del sofá permite que el horizonte del mar esté a la vista de sus usuarios, haciendo posible ver todos los barcos que pasen frente a la casa. Otra curiosidad son las mesas de centro del salón, apilables con un sencillo e ingenioso sistema para obtener una mesa mucho más alta o el buzón de metacrilato por la parte interior para permitir ver si ha llegado la correspondencia.

Sin embargo, no cabe duda que la parte superior de la casa es una de las favoritas por todos los visitantes. Las vistas a la playa, con el faro de Botafoc en el horizonte y las murallas de Dalt Vila que se elevan junto la casa son uno de los rincones más bellos de la ciudad.

¿Cómo llegar?

Para llegar a la Casa Museo debemos dirigirnos hasta el último tramo de la Calle de la Virgen, en el barrio de Sa Penya. Se trata de una larga y estrecha calle con únicamente accesos en su parte inicial o final, por lo que conviene mirar el mapa 😉 En el tramo final de la calle veremos varias señalizaciones a la Casa Broner, a la que llegaremos subiendo algunos escalones.

Lamentablemente, la casa se encuentra junto a uno de los barrios marginales más tristemente conocidos, por lo que recomendamos vigilar las pertenencias.

¿Cuándo se puede visitar la Casa Broner?

La casa museo es visitable generalmente durante todo el año, exceptuando lunes y festivos, de 10 a 14 horas. En los meses de verano (temporada alta), la Casa Broner también se encuentra abierta de 17:00 a 20:00 horas.