Saltar al contenido
IBIZAISLA.ES

Media Maratón de Formentera 2015

De todas las crónicas de carreras que hemos hecho en los últimos meses/años, posiblemente nos faltaba escribir sobre la más importante o, por lo menos, la carrera más multitudinaria de las Islas Pitiusas. Hablamos por supuesto de la Media Maratón de Formentera.

Que una isla de 11.374 habitantes consiga atraer a más de 2.400 corredores (más del 20% de su población) para realizar una carrera es una muy buena muestra de que algo se está haciendo bien.

IMPORTANTE: Verano 2020 en Ibiza y el COVID-19
Si estás pensando viajar este verano a Ibiza, hemos preparado un listado con toda la información y medidas a tener en cuenta en tras el estado de alerta sanitaria por coronavirus.
Alberto, Javi, Marcos y un plátano en la salida de la Media Maratón de Formentera.
Alberto, Javi, Marcos y un plátano en la salida de la Media Maratón de Formentera.

En esta media maratón, el equipo IbizaIsla Running no había hecho una gran preparación para hacer una buena carrera, por lo que la táctica de carrera fue clara: reservar al principio de la carrera, reservar a mitad de carrera, reservar a final de carrera y darlo todo por la noche. El único que no siguió esta estrategia fue Alberto, que salió flechado en la salida y terminó la carrera apenas por encima de la hora y media.

La salida

La salida de la Media Maratón se realiza en el faro de La Mola, un edificio situado sobre un acantilado a más de 100 metros sobre el mar. Este año la temperatura era calurosa (muchos nos bañamos en la playa al día siguiente) pero la temperatura no era excesiva. Ni sufrimos el calor del año pasado ni el viento de hace dos años, por lo que se podría decir que las condiciones de carrera eran prácticamente perfectas.

Espectacular panorámica de la salida de la Media Maratón. Foto: Unisport Consulting
Espectacular panorámica de la salida de la Media Maratón. Foto: Unisport Consulting

Marcos, Jose y Javi salimos prácticamente en último lugar, por lo que en los tres kilómetros que separan el faro del pueblo del Pilar de La Mola pudimos ir adelantando poco a poco a bastantes corredores. Una vez pasado el pueblo hay un kilómetro más en el que puedes buscar alguna sombra de los pinos, mientras el paisaje va cambiando poco a poco. Esta es una zona productora de vino, pero el alcohol no lo veríamos hasta la noche.

La bajada a la Mola

Desde el Km. 4 al 7 es todo bajada y, además, coincide con las vistas del mirador de Formentera. Durante varios centenares de metros, se puede ver prácticamente toda la isla de Formentera y no fueron pocos los corredores que no se resistieron a pararse y hacer algunas fotos del paisaje.

Corriendo y disfrutando de vistas espectaculares. Foto: Unisport Consulting
Corriendo y disfrutando de vistas espectaculares. Foto: Unisport Consulting

Al ser un tramo largo de bajada es una de las partes más fáciles de la carrera pero ojo con embalarse. Intentar reducir tiempos en este tramo puede ser un error, ya que luego queda un largo camino aún para llegar a meta. Al inicio de la bajada encontramos también el primer puesto de avituallamiento, en el que se ofrecía únicamente agua.

carrera despedida de soltero
Un corredor disfrazado de boxeador. Si se trataba de una despedida de soltero, el novio tiene unos amigos muy cabrones. Foto: Hotel Entrepinos

Rectas y más rectas

En el kilómetro 7 se llega a Es Caló de Sant Agustí y comienza la parte dura de la carrera. Por delante esperan 7 kilómetros de larguísimas rectas que «pican» un poco hacia arriba. Además, hay pocas (o ninguna) sombra en la que cobijarse, así que toca coger un ritmo e intentar no soltarlo en un buen rato.

media maraton de formentera
Marcos, Javi, Jose acercándose a Sant Ferran

En el kilómetro 10 encontramos otro puesto de avituallamiento, en esta ocasión con agua, naranjas, plátanos y bebidas isotónicas. En varios tramos había gente animando en el arcén de la carretera, cosa que se agradecía y mucho.

De Sant Ferran a Es Pujols

Al llegar al pueblo de Sant Ferran llega un giro a la derecha y el recorrido cambia bastante. Justo en este punto, en el kilómetro 13, también da comienzo la carrera de 8 kilómetros que comienza a la misma hora que la prueba de 21.

La carretera tiene varias curvas y se hace más entretenida hasta llegar hasta el pueblo de Es Pujols. En el camino, encontramos un nuevo avituallamiento para coger fuerzas. El camino ahora, y hasta el final de la prueba, es prácticamente plano.

salineras formentera
Algunos corredores enfilan los últimos kilómetros de la media maratón entre las salineras. Foto: Unisport Consulting

Salineras

Dejando atrás Es Pujols toca uno de los tramos más chulos de la Media Maratón de Formentera. Los últimos 6 kilómetros de la prueba se corren bordeando el Estany Pudent, una laguna hipersalina. En algunos tramos, el agua queda a ambos lados de la carretera, por lo que es una de las pruebas más originales en las que se puede participar en las Pitiusas.

Al final, Marcos y Javi llegamos en bastante buen estado físico, suficiente como para esa noche tener un buen rendimiento en el Blue Bar.

La zona de meta tenía mucho público. En la foto, Alberto finalizando en muy buen tiempo los 21 kilómetros.
La zona de meta tenía mucho público. En la foto, Alberto finalizando en muy buen tiempo los 21 kilómetros.

¿Qué tiene de especial la Media Maratón de Formentera?

En primer lugar, y aunque resulta una obviedad, que se disputa en Formentera. Muchísimas personas aprovechan la excusa de la carrera para pasar un fin de semana de turismo (si las agujetas aún lo permiten el domingo) y disfrutando de buen tiempo, sol y playas magníficas en una época en la que Formentera aún no está invadida de italianos y sus malditas motorinos.

A pesar de los costes que suponen la inscripción de la carrera y el desplazamiento a la isla, para este fin de semana la gran mayoría de plazas hoteleras ya están disponibles (aún así, hay que espabilar para encontrar habitación). Además, es posible encontrar buenos descuentos de ferry a Formentera tanto para los participantes de la carrera como los acompañantes.

Finishers con sus medallas. En el centro Tanit, que participó en la prueba de 8 kilómetros.
Finishers con sus medallas. En el centro Tanit, que participó en la prueba de 8 kilómetros.

Obviamente, el recorrido es un aliciente para los corredores. La carrera empieza en un acantilado, puedes ver el color azul que tiene el mar en Es Caló, disfrutar de los paisajes de higueras que encontramos hasta llegar a Sant Ferran y correr entre las salineras hasta la meta. Además, la carrera tiene una pendiente negativa (se empiezan a unos 150 metros de altitud aprox. y se termina a nivel de mar) por lo que el recorrido invita a hacer una buena marca.