Balconing en Ibiza

Desde hace ya muchos años, demasiados, los ibicencos nos hemos acostumbrados a leer noticias sobre heridos e incluso muertos al precipitarse desde el balcón o terraza de su hotel. Algunos turistas, en plena exploración del límite de sus posibilidades, no dudan en poner en riesgo su vida buscando emociones fuertes. El fenómeno de lanzarse a la piscina del hotel desde la azotea del edificio o desde el balcón de la habitación es conocido como balconing.

No es un fenómeno reciente. Desde los años 90 se han venido produciendo incidentes de este tipo en Ibiza. En aquella época, se achacaba al consumo de drogas, que, se decía, confundía a los turistas con héroes como Superman o son Goku de Dragon Ball y les dotaba de poderes como volar. Desgraciadamente, muchos de esos saltos acababan en tragedia. La diferencia es que ahora muchos turistas se graban y sus vídeos se viralizan.

En la isla de Ibiza hay algunos hoteles más propensos al balconing, especialmente aquellos que disponen de una piscina cerca del edificio. Sin embargo, la culpa de esta peligrosa práctica no es del hotel, si no de la irresponsabilidad de los turistas que, a causa de drogas y/o alcohol, deciden cometer este acto de irresponsabilidad. A pesar de ello, algunos turistas (especialmente británicos, principales protagonistas del balconing), claman contra la poca seguidad de los hoteles o la escasa altura de las barandillas.

La imagen que ofrece el fenómeno del Balconing en Ibiza es lamentable. Desgraciadamente, estos saltos a la piscina constituyen una noticia muy jugosa y atractiva, y muchos medios nacionales e internacionales difunden los vídeos de esta práctica en la isla, aprovechando que en verano no hay demasiadas noticias relevantes. Una mención aparte merece el absurdo término balconing (claro, si tirarse de un puente es hacer puenting, pues tirarse desde un balcón será balconing, no?).

balconing hotel ibiza
Un joven a punto de saltar del balcón a la piscina, en un fotograma de un vídeo.

Desde aquí, queremos hacer un llamamiento a los turistas a reducir este deporte de riesgo. El balconing puede resultar divertidos para algunos, pero varios jóvenes terminan su vacaciones, y sus vidas, antes de tiempo por una diversión pasajera.