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Opinión: La venta ambulante en Ses Salines, un bazar ilegal a pie de playa

Si has visitado la playa de Ses Salines últimamente, seguro que te has cruzado con ellos. Me refiero a los numerosos vendedores ambulantes —en su mayoría de origen senegalés— que recorren la arena bajo el sol, cargados de bolsos, pareos, gafas de sol, camisetas de fútbol falsas y hasta relojes de imitación. Y eso es únicamente lo que ofrecen de forma visible.

Lo que podría parecer anecdótico o pintoresco se ha convertido en un problema serio que afecta a la experiencia de quienes buscan relajarse en una de las playas más emblemáticas de Ibiza. Y son muchos los que prefieren evitar la que durante muchos años fue una de las playas más queridas por los ibicencos.

Unos vendedores exponen su mercancía tranquilamente en la arena.

Una presencia masiva que agobia

La cantidad de vendedores es tal que a veces parecen superar en número a los propios bañistas. Pasan cada pocos minutos, algunos incluso insisten varias veces aunque ya les hayas dicho que no. Al principio uno intenta ser educado, pero llega un momento en que resulta agobiante. El descanso se interrumpe una y otra vez con el mismo desfile de productos que, además, son falsificaciones o de dudosa procedencia.

También tenemos a las personas encargadas de hacer trenzas, los que venden vasos de fruta a 6 euros en condiciones higiénicas muy cuestionables o los que venden a gritos sus bebidas a precio de restaurante de 5 tenedores.

Un bazar improvisado e ilegal

Muchos extienden sus productos sobre toallas directamente en la arena, convirtiendo la playa en un auténtico bazar. Otros guardan la mercancía en las zonas protegidas detrás de las vallas, accediendo a ellas con total impunidad pese a que está claramente prohibido. Esto no solo rompe con la estética natural de Ses Salines, sino que también supone un impacto ambiental en una zona de alto valor ecológico.

Falta de control y permisividad

Lo más preocupante es la falta de acción visible por parte de las autoridades. A pesar de que la venta ambulante sin licencia es ilegal, en Ses Salines parece tolerarse sin mayores consecuencias. Esta permisividad no solo perjudica a los comerciantes legales que sí pagan sus impuestos, sino también a los propios turistas, que terminan viendo su experiencia arruinada.

La policía local de Sant Josep ya ha indicado que necesitan más agentes y un respaldo legislativo que permita actuar con eficacia ante reincidencias, así como reforzar la protección legal ante agresiones.

No compres

Hace falta una mayor conciencia social para no normalizar ni apoyar este tipo de actividades, que afectan tanto al comercio local como a la imagen turística de Ibiza. Lo que debemos hacer entre todos es dejar de comprar a estas personas que ejercen una actividad ilegal.

El equilibrio entre libertad y orden es esencial para proteger tanto el entorno como el turismo de calidad que siempre había caracterizado a la isla.

¿Te ha pasado también? ¿Te has sentido incómodo con la venta ambulante en esta playa? Cuéntanos tu experiencia.