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IBIZAISLA.ES

La burbuja de Ibiza

Conversación en un día cualquiera, en un bar cualquiera de la isla de Ibiza:

Tío, no hace falta ser un águila para darse cuenta de que lo que pasa en Ibiza no es normal. Estamos batiendo récords de visitantes turísticos, pero ni el precio de una vivienda de alquiler, ni de el alojamiento se encuentra a un precio normal. Bienvenidos a la burbuja de Ibiza.

¿Una burbuja ibicenca, igual que la inmobiliaria que empezó en 2008? ¡Anda ya!

Que sí, tío. Mira, una burbuja económica es una subida constante y prologanda en los precios de un producto, aunque el valor real se aleje. No me puedes negar que la definición se podría aplicar perfectamente a la situación de la isla en estos momentos.

Explotando la burbuja de Ibiza

3,2,1...

Pues no sé yo qué decirte. Es cierto que todo está caro de narices, pero en pocos sitios de España la crisis se dejó notar tan poco como aquí. Incluso en la tele hacían reportajes sobre ‘Ibiza, la isla del dinero’. Nuestra economía se basa en el turismo y de momento seguimos creciendo de manera constante. Así que no me creo eso de que la economía de la isla sea una burbuja…

Pero algún día esto tiene que terminar, ¿no?

– Ni idea, solo sé que lo que queremos todos son puestos de trabajo YA. No se puede predecir el futuro ni se sabe lo que va a pasar de aquí a 3 meses o 5 años.  Lo que no se puede consentir es perder la oportunidad de crear miles de puestos de trabajo en una isla como Ibiza.

Mira, déjame hacerte una pregunta ¿Crees que las políticas de la burbuja inmobiliaria fueron positivas para el país?

Hombre… la burbuja del ladrillo no fue buena, pero mientras duró muchos puestos de trabajo.

En un tiempo muy breve

– Bueno sí pero…

– Y luego qué generó? Desgracia… Estamos en una situación de descontrol, con las bases de una burbuja turística igual que antes había una burbuja inmobiliaria. En los últimos años los alojamientos turísticos legales e ilegales se han disparado en la isla. En una gran mayoría de zonas de Ibiza ‘se expulsa’ a los ibicencos: la gente alquila sus propias viviendas durante unos meses para sacar fortunas, mientras vuelven a casa de los padres. Los alojamientos turísticos triplican a las viviendas de ibicencos y residentes.  No es sólo un problema entre los vecinos que sufren molestias o unas empresas turísticas que hacen beneficios exagerados: Es un problema de modelo de isla. Ya es un comentario habitual: ‘Ibiza no es la que era antes‘. Pero no hace falta mirar 50 años atrás, ni siquiera Ibiza es la que era comparándola con la de hace quince. Estamos siguiendo un modelo que no es sostenible a largo plazo. Incluso muchos turistas que nos visitan se decepcionan cuando ven algunas zonas de la isla banalizadas, donde sólo se ve turismo de masas.

– ¿Y tienes algunas prueba de que exista realmente una burbuja ibicenca?

– Solo hay que mirar alrededor. Los precios de los alquileres son cada vez más caros, al igual que un buen número de servicios en Ibiza. Desde hace unos años, se habla de que la burbuja de los DJ se desinfla (¿Es normal que un pinchadiscos cobre tanto por noche? ¿Realmente genera lo que gana?) Además, la isla se colapsa por la entrada de vehículos cada verano. Pero lo peor de todo es que la imagen de Ibiza se ha ido deteriorando: Ibiza se colapsa, se ensucia, desaparece (mira las canteras, que se ‘comen’ literalmente el espacio físico de la isla), y su imagen idílica de los años 60 ha pasado a lo hortera. Nos visita lo peor de lo peor.

 

Turismo de calidad
Turismo de calidad

– Visto así es preocupante… ¿Pero tu qué crees hay que hacer?

– El turismo es uno de los principales activos de Ibiza y precisamente por ello lo tenemos que cuidar. Queremos que sea una actividad de futuro y no sólo de presente, como pasó con la burbuja inmobiliaria. No sólo queremos que sea una buena actividad este año o el que viene sino de dentro de 10 de 20 y de 30 años y para eso que hay poner orden y ver dónde se puede crecer, dónde hay que estabilizarse y en qué lugares de la isla conviene decrecer. Eso se podría hacer mediante una moratoria preventiva (por ejemplo, de un año) para hacer una buena radiografía de la situación. Poner un tope a la entrada de personas y vehículos, por ejemplo. Y, por supuesto, un acuerdo de todas las instituciones. Si no hay acuerdo, a seguir decreciendo.

Las instituciones de las Islas Pitiusas deben ejercer liderazgo público y decidir qué modelo de isla necesitamos conjuntamente con los ciudadanos, los hoteleros, los restauradores y con las otras instituciones. No han de estar atadas de pies y manos por la industria hotelera, grandes tour-operadores y discotecas. Es decir hay que realizar un debate democrático público, tener información exhaustiva y transparente de la situación actual, y a partir de ahí trabajar para que el turismo sea una actividad de futuro y de éxito en nuestra isla.

– ¿Y si no se detiene la burbuja de Ibiza, qué?

– Pues que la isla terminará como acaban todas las burbujas… ¡BUM!