Mercadillos hippies en los 60

Ibiza fue centro de atención a nivel mundial por la atracción que ejerció a todo el movimiento hippy.
La naturaleza, las playas casi vírgenes y una sociedad aún anclada en las antiguas tradiciones atrajeron a nuevas corrientes de jovenes que llegaron acompañados de sus melenas y sus espíritus libres.
El movimiento hippy popularizó aún más la isla de Ibiza, que ya en esa época comenzaba a despuntar como destino de vacaciones en toda Europa. Por otra parte, fue el propio turismo, además del desencanto de los hippies los que hicieron disolverse a muchas de esas comunas, o migrar hacia otros destinos más desconocidos. Sin embargo, los años han marcado Ibiza como el paraiso hippy por excelencia.
Los hippies en Ibiza se organizaban en comunas, y se intentaban sacar un dinero vendiendo productos manufacturados, como pulseras, cuadros, bolsos, etc. o productos y hortalizas cultivados por ellos mismos, como patatas, tomates o miel. Esto derivó en los famosos mercadillos de Ibiza que aun podemos visitar hoy en día, como los mercadillos de Las Dalias o Es Canà.

Los hippies no eran muy bien visto por los ibicencos, los llamaban «peluts» (peludos o greñosos). Lo cierto es que sus ropas y costumbren chocaban con los tradicionales usos de los ibicencos.