Dicen que una imagen vale más que mil palabras, sin embargo en el caso de Ibiza, no es fácil describir una isla mágica como Ibiza con unas cuantas fotos.
Aquí te mostraremos alguna fotos representativas de la isla, aunque como hemos dicho, tendrás que viajar a la isla para descubrir todos los secretos que guarda Ibiza.
Lamentablemente, la llegada del turismo ha cambiado sensiblemente algunos de los paisajes de Ibiza y tan solo podemos acordarnos de esas increibles imágenes a través de fotos antiguas de Ibiza, que se conservan hasta la actualidad para nuestro recuerdo.
El islote de Es Vedrà
Una de las fotos más emblemáticas, tanto para los turistas como para los ibicencos, es la imagen del islote de Es Vedrà, una imponente roca frente a la isla de Ibiza que se eleva más de 300 metros sobre el nivel del mar. Además, Es Vedrà tiene una leyenda detrás que la erige como una base de OVNI’s.

La puesta de sol
Una cosa tan simple y natural como la puesta de sol, se convierte en todo un espectáculo para los visitantes de Ibiza. El cielo coge tonalidades inimaginables que ni siquiera una foto es capaz de captar. Además puede resultar toda una experiencia vivir la puesta de sol en lugares como Benirràs o Punta Galera, con un ambiente hippie que da la impresión de volver a los años 60.

Dalt vila, la ciudad amurallada
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, Dalt Vila, la ciudad amurallada es el orgullo de los ibicencos. Quizás sea la foto más realizada por los turistas de Ibiza, y es que es imponente su imagen sobre la ciudad y sobre las pequeñas casas blancas que conforman el barrio de Sa Penya y La Marina.

El campo de Ibiza
Aunque no suele ser protagonista en los folletos turísticos, lo cierto es que es una gran sorpresa para los turistas encontrarse con una isla tan verde y tan boscosa. En algunos lugares como en Es Broll de Buscastell, en el centro de Ibiza, el agua emana del suelo y riega grandes cantidades de campo.

Casas Payesas
La arquitectura de la isla de Ibiza de pequeñas casas blancas, formadas anárquicamente (se construían las habitaciones a medida que la familia iba creciendo) ha bautizado a Ibiza como la Isla Blanca. Lo cierto es que las casas payesas son unas casas singulares con unas características adaptadas perfectamente al entorno, como los tejados planos para recolectar el agua de la lluvia.