Sangre, sudor y lágrimas. Así se podría resumir la crónica de la cursa de Flor d’ametller. Podría, pero realmente esas palabras no describen para nada lo que fue la prueba. Simplemente son palabras muy impactantes que pretenden conseguir tu interés y que te termines leyendo toda la crónica.
La verdad es que la edición de 2014 de la cursa Flor d’Ametller ha sido, por condiciones climatológicas y por el paisaje que pudimos disfrutar, una de las mejores carreras que recordamos. Además de que los bares de Santa Agnès de Corona hicieron el agosto con todos los corredores.
Es la tercera edición de esta prueba y la tercera ocasión en que algunos de nosotros participamos, ya es una de nuestras carreras favoritas. En esta ocasión, los participantes del equipo fuimos Miguel, Toni, Jose y Javi, mientras que Marcos esta vez hizo de fotógrafo, bastante bien por cierto. De hecho, últimamente hace mejores fotos que carreras. A ver si se recupera pronto del resfriado de caballo que lleva encima.

¡SEXOGRATIS! Esto es mentira, es para que sigas leyendo la crónica y no bajes ya a ver si está tu foto en la galería que hemos colgado.
Para todo aquel que no haya hecho la prueba, la salida está situada un kilómetro antes de llegar al pueblo. Al pasar por la iglesia, hay que girar hacia la izquierda, poniendo rumbo al camí del Pla de Corona. En este tramo encontramos el desvío a una de mis calas de Ibiza favoritas, Ses Balandres y la pendiente más pronunciada de toda la carrera. Pasamos por el restaurante Las Puertas del Cielo y seguimos un kilómetro más hasta entrar por un camino de tierra que atraviesa todo el Pla de Corona.
Santa Inés es el pueblo de Ibiza, junto con Sant Mateu D’albarca, que mejor se ha conservado durante las últimas décadas. Seguramente por eso nos gusta tanto correr por aquí. Además, en esta época en la que los almendros están totalmente en flor es una gozada correr. Para los patosos como yo, los caminos de tierra se nos atragantan bastante y empezamos a perder posiciones, aunque es la zona más bonita de todo el recorrido. Si los dos o tres kilómetros de tierra se me hicieron duros, no quiero saber qué pasará en el FART en Formentera en apenas un mes…
De vuelta al asfalto, únicamente queda repetir una laaaaaarga recta hasta el pueblo que se hace dura pero llevadera con los ánimos de la gente. Es una de las carreras con más gente animando que he visto últimamente. La última subida antes de la meta te deja hecho caldo (aunque estando entre almendros y en Ibiza, lo suyo sería decir que te deja «hecho salsa«). Paro el cronómetro y veo que he bajado algo de tiempo respecto al año anterior… pero como el nivel de todos sube tanto, prácticamente quedo en la misma posición que otros años.
Por último, comparando los tiempos de años anteriores he comprobado la progresión en participantes de esta carrera. Si en 2012 hubo 197 participantes, en 2013 la cifra subió a 297 (100 personas más) y este año hemos sido 359 los atletas que hemos corrido entre los almendros.
El año que viene, volvemos.