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IBIZAISLA.ES

Half Formentera All Round Trail 2014

¡3 inscritos, 0 lesiones y 3 finishers! Ese es el resumen de la Half Formentera All Round Trail del equipo ibizaisla.es Running, no podemos estar más contentos. Si alguien que nos lee aún no sabe en qué consiste esta prueba, podríamos resumir el FART como recorrer el perímetro de la isla de Formentera. Nosotros somos unos flojuchos y decidimos apuntarnos a la versión Half, haciendo unos buenos 39 Km.

Para esta carrera, los participantes hemos sido Miguel, Marcos y Javi (yo mismo). Durante varios entrenos en el último mes también nos ha acompañado Jose, que está preparando la maratón de Barcelona, en las tiradas largas en las que Miguel ha sido nuestro guía y entrenador. Hay que destacar que estamos echando en falta a Toni, que en estas últimas semanas se está dedicando a la vida contemplativa por culpa de una pequeña lesión de la que esperamos que esté recuperado dentro de poco.

Entrenando por Ibiza

Aunque estábamos inscritos desde diciembre, hasta principios de febrero no empezamos a realizar entrenos fuertes ¿La razón? Porque Miguel va muy sobrado y no necesitaba muchos entrenos, mientras que Marcos y Javi son los típicos estudiantes a los que siempre les pilla el toro y tienen que estudiar todo el temario la noche anterior del examen final.

entrenos por Ibiza
Miguel estirando los gemelos. En la imagen también se aprecia que el tipo de entrenamiento influye en el tiempo de cada corredor.

En nuestras salidas domingueras hicimos algunas buenas rutas: Cap d’es Falcó, Las Salinas, Es Cavallet, el punto geodésico (al que creo que no sabría volver), Camí d’es Fornàs… La verdad es que se disfrutan estos entrenos descubriendo caminos por Ibiza. Una de las preocupaciones durante estos entrenos era el calor que podía hacer en el FART. Hemos tenido un febrero muy bueno y una carrera tan larga, con el calor que hemos tenido este mes podría haberse hecho aún más dura.

Llegando a Formentera

Salimos desde el puerto de Ibiza a Formentera con el ferry de Trasmapi de las 8:00 horas. El barco se mueve un poco pero lo aguantamos como podemos (somos de secano). La noche anterior se hizo un briefing en Formentera al que no pudimos asistir, pero por la mañana también podíamos coger el dorsal y dejar nuestras mochilas en una carpa situada en La Savina. Recogemos la bolsa del corredor con un montón de obsequios: botellita de hierbas ibicencas, buff de Ibiza by Porto, patatas fritas con sal de Formentera, etc. La organización del evento es perfecta, toda la jornada sale redonda. La meta está al lado de la carpa y vemos que el reloj ya hace rato que está en marcha: los corredores del FART, ya llevan 2 horas corriendo mientras que a nosotros aún nos queda un buen rato para salir.

salida formentera all round trail
Marcos, Miguel y Javi en la salida

A las 10:30, dos autobuses salen de La Savina hasta es Caló d’es Mort, la salida de los que vamos a correr «la carrera corta»: 39 kilómetros (aunque algunos aseguran que el GPS les ha dado 41 km) bordeando la silueta de Formentera. Justo al lado de nuestra salida hay uno de los puestos de avituallamiento al que van llegando varios corredores del FART, que ya llevan 34 kilómetros y 3 horas y media corriendo.

Vemos en la playa que llegan olas grandes, aunque los que habíamos cogido el barco ese día ya lo sabíamos. Las olas no nos preocupan, porque vamos a correr – no a nadar – pero el viento fuerte lo notaremos durante la carrera. De todas formas, la temperatura es perfecta y el sol no nos afectará a los corredores.

Aunque llevamos varios años haciendo carreras populares en Ibiza y Formentera, ningún corredor de IbizaIsla ha corrido tantos kilómetros antes, excepto Toni que ya se ha marcado un par de maratones pero no participa en la prueba. En los 20 minutos previos a la salida tengo que orinar seis veces, así que un poco nervioso si que estaba si…

Rumbo a La Mola

La salida se realiza puntual para los 110 corredores de esta prueba. Es la tercera edición de la carrera y cada año se ha ido incrementando el número de corredores. Miguel se encuentra fuerte y sale desde la parte delantera, así que lo perdemos de vista rápidamente. Marcos y yo empezamos en la parte de atrás, no nos viene de un par de metros: es una carrera tan larga que el tiempo y los kilómetros nos pondrán en nuestro lugar. Cuando pisamos la alfombra de salida, ya vemos desaparecer a Samuel Urbano a lo lejos. Empezamos por varios caminos estrechos muy chulos por la costa. Pasamos por es Caló d’es Mort y vamos por varios caminos de tierra con algunas rocas, con pequeñas subidas y bajadas e intentamos mantener un ritmo moderado para aguantar fuerzas para el tramo final.

salida arena
En la salida ya se empezó a estirar el grupo de corredores en el primer paso por la arena.

Todo el camino está marcado con cintas blancas y rojas, tiene que haber dado trabajo poner tantas cintas cada pocos metros. Subimos por una cuesta ancha y muy empinada (por la que apenas puede subir un Jeep) y es el primer punto en el que comenzamos a caminar, no hay que acabar las fuerzas nada más empezar. Poco después podemos volver a correr en un tramo por un bosque de pinos y nos perdemos por única vez en toda la carrera, aunque a los pocos minutos encontramos de nuevo el camino. Hay que bordear toda la isla y el mar siempre lo vemos a la derecha, así que es fácil retomar el camino.

ibizaisla avituallamiento fart
Somos como las típicas señoras que gorronean cuando ven comida gratis

Poco a poco vamos comiendo kilómetros por el Camí de s’Estufador y llegamos por fin al Faro de La Mola, donde se encuentra el primer punto de avituallamiento. Hay agua, bebida isotónica, barritas energéticas, naranja, plátano, frutos secos, patatas fritas, chucherías y platos de pasta (para los corredores de la prueba de 72,5 km). Rellenamos nuestras camelbags y volvemos a la carrera. Hasta ahora llevamos unos 10 kilómetros, hemos hecho la mayor parte de subida y creemos que aún nos quedan muchas fuerzas.

Piedras y más piedras hasta Es Caló

Ya nos habían advertido que el FART era duro por el terreno, pero hasta La Mola no habíamos tenido muchos problemas. Sin embargo, a partir de aquí empezamos a encontrar piedras, miles de piedras sueltas por el terreno. Arbustos, raíces y piedras. Vimos a algunos corredores en el suelo tras torcerse un tobillo y algunos caerse justo delante nuestra. Me empieza a salir una ampolla en el pie cuando no estamos ni el Km. 15 y tenemos que bajar y subir un torrente enorme. Aquí Miguel baja y sube como si fuese en la moto de trial.

fart formentera
Dejando el faro de la Mola atrás

Poco a poco salimos del bosque de pinos y piedras y llegamos a una parte más llana, parece que ya llegamos a una zona más fácil… pero no, llegamos al Camino Romano, o Camí de sa Pujada… ¿Y cómo es este camino? Efectivamente, un camino construido a base de piedras. No sé como era el camino en el momento de su construcción, pero visto su estado actual yo creo que los obreros eran unos cachondos y colocaron todas las piedras de punta, para putear. Lo mejor de esta parte son las vistas panorámicas de toda la isla, una auténtica gozada.

Si hubiese un camino asfaltadito bordeando toda la costa de Formentera, esta carrera sería mucho más fácil pero, claro, ya no sería Formentera. Llegamos hasta Es Caló de Sant Agustí, donde tenemos un nuevo avituallamiento. Más bebida, más comida, algo de reflex para las piernas y a seguir corriendo por la costa.

A Punta Prima

Poco después de dejar Es Caló atrás, Marcos empieza a tener problemas en su pierna derecha, así que comenzamos a correr cada uno a su ritmo.

marcos y javi playa
Primeros contactos con la arena abandonando Es Caló

La zona situada entre Es Caló y Punta Prima, conocida como Es Carnatge si no me equivoco, es totalmente rocosa. Tenemos el mar justo a la derecha y el viento empieza a molestar bastante. Al menos, no hay piedras sueltas como las que hemos ido encontrando en La Mola así que los tobillos no sufren tanto en esta parte (aún así, me falta poco para irme de morros alguna vez). Eso sí, los gemelos empiezan a acusar los kilómetros acumulados un poco, pero se podía aguantar.

Lo peor en estas carreras es quedarte totalmente solo y sin ninguna referencia por delante para seguir a nadie. Únicamente veía a un grupo de corredores a lo lejos, así que poco a poco les fui recortando hasta alcanzarles en la subida a la Torre de Punta Prima, donde se encontraba el último avituallamiento. Otra vez mucha comida, miembros de la organización super amables y un grupito de unas 5 personas que salimos a la vez hacia la parte más temida del FART: Illetes.

Como un elefante en arenas movedizas

Al salir del último avituallamiento, me sentía muy bien: acababa de descansar un par de minutos, había bebido, orinado y la ampolla del pie no me molestaba demasiado. Empezamos a bajar hasta Es Pujols, corriendo por el paseo, luego por algunas pasarelas de madera. Llegamos un grupo de 5 corredores juntos a la arena, pero nada más pisar la arena, vi que esta parte se me iba a hacer muuuy larga.

La arena de la Playa de Llevant es una pasada: limpia, fina, blanca… perfecta para tumbarse en verano, pero en el FART la arena está para sufrirla, y no para disfrutarla. Aquí cada corredor cogía su ritmo: el de los pasitos cortos, el que camina, el que intenta pisar las pisadas del corredor que le antecede, el que intenta ir por la parte más húmeda… Yo lo intenté todo pero no hay forma de encontrar un modo fácil de avanzar.

illetes fart
Corredores de ida y vuelta por Illetes

Todos los corredores de mi grupo siguieron hacia adelante y algunos que venían desde atrás me empezaron a adelantar. Illetes es el nombre de brazo de tierra largo hacia el norte de Formentera que tenemos que recorrer de ida y vuelta. Nada más comenzar este tramo me encontré con Miguel de vuelta que abandonaba ya la zona de arena. Al tío le sobraban fuerzas para cascarse otros 39 kilómetros, si le hubiera hecho falta. Nos damos un abrazo y sigo para adelante, y me encuentro a muchos corredores que también están de vuelta.

Está muy bien que la zona más dura de la carrera sea en la que te cruzas con otros corredores, nos damos ánimos mutuamente y puedes cosultar cuántos kilómetros te quedan. En mi caso, me decían «¡Ánimo Javi, que no falta nada!» pero en sus ojos se les leía un claro «Madre mía chaval, estás acabao y no veas lo que te queda».

Aquí ya los gemelos no es que se me subieran, es que los tenía ya por la espalda, y además los cuadríceps estaban a punto de explotar. Por suerte, no hice como Marcos que tuvo problemas en los isquios. De tan cansado que estaba los quiso estirar e hizo el ejercicio contrario, es decir, los contrajo en vez de estirarlos. Sus gritos se escucharon hasta en la meta.

Poco antes de llegar al final de Illetes, a mano izquierda está un monumento del que había visto varias fotos pero que no había podido ver en persona, se trata de «La Riada», aunque tendrá que ser en otra ocasión en la que me pueda detener a mirarlo. Se trata de una extraña combinación de piedras, troncos y otros objetos llegados del mar que se han ido colocando en la zona.

playa illetes corriendo
Una de las fotos más espectaculares del FART, con Es Vedrà al fondo

Por fin llegamos al Pas de N’Adolf, el punto de Formentera más cercano a Ibiza. A pocos metros está Espalmador. En alguna ocasión en verano he cruzado este tramo «andando» pero el día de la carrera el mar no estaba para bromas. Todos los voluntarios/miembros de la organización estuvieron de fábula, pero el que estaba aquí se merece un aplauso. Totalmente solo, sentado en la arena con su carpeta e indicando a cada corredor que pusiera el pie para que el chip marcara nuestro paso.

Aquí transcribiremos la conversación de Marcos con el voluntario del FART:

[Marcos llega cansado] ¡Hola!

– ¡Hola! Pon el pie ahí.

– OK [Marcos pone el pie en el detector de chip]

( Silencio….)

– Ejem… Tienes que poner el otro pie, el que tiene el chip.

– ¡Pues haberlo dicho antes!

La vuelta fue tan dura como la ida, con el viento golpeando por todos lados e intentando dar ánimos a los que aún tenían que llegar al final. Ahora era yo el que pensaba «¡Madre mía, lo que te queda!» mientras decía «¡Ánimo, que solo te quedan 200 metros!».

Por fin abandoné la zona de arena y llego al aparcamiento de Illetes: camino y más camino, me adelantan más corredores, me tengo que parar algunas veces porque no puedo apenas ni andar, sigo unos cuantos kilómetros más, esto se hace eterno, le pregunto a unas señoras que si queda poco para la Savina y me dicen que diez kilómetros, casi las mando a paseo y me dicen que quizás se han equivocado porque no conocen la zona y, de repente, al fondo empiezo a ver edificios.

Llego bastante destrozado a meta en La Savina pero con una sonrisa de oreja a oreja porque he acabado, y además en menos de 5 horas. Eso sí, mi tiempo es más de una hora y media más lento que el de Samuel Urbano, ganador de la prueba, aunque esta no es mi lucha. Hace bastante frío, pero en la carpa de la organización se está bien. Además hay bocadillos, pan con nocilla, fruta, platos de pasta, frutos secos, patatillas y 3 masajistas super majos por los que pasan todos los corredores.

En la carpa intercambiamos impresiones con otros runners, que si la carrera era muy dura, que si el frío y el viento, que si las piedras… entrega de trofeos, donde por una vez nos llevamos el premio al primer clasificado. No es un trofeo, me refiero a los zapatos Ibiza by Porto que nos llevamos en el sorteo posterior, los mismos que se llevaba el ganador de la prueba. La verdad es que fuimos muchos los que nos llevamos algún regalito de los patrocinadores, así que muchas gracias a todos ellos y a la Organización del FART.

miguel meta
Miguel hizo buena parte de la carrera con otro runner y descubrieron el amor
javi meta
El tiempo que hice no se lo cree ni Dios
marcos meta
Sin palabras

En el ferry de vuelta me preguntaba si al año siguiente repetiría en esta carrera, el trail no es lo mío y mus hem fet un bon FART de còrrer… pero ahora que han pasado unos días, creo que si todo va bien, repetiré seguro el año que viene… ¡Nos vemos en el FART 2015!