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Playa de Baix de Sa Penya

La playa de Baix de Sa Penya, o Playa de Santa Llúcia (por esta ubicada bajo el baluarte del mismo nombre) es una de las playas más pintorescas de Ibiza. Desde lejos, su imagen es de postal, pero si nos acercamos es posible que nos encontremos con una desagradable sorpresa.

Se trata de una cala que sólo tiene acceso desde el mar. Hoy se encuentra abandonada y desgraciadamente sucia, rodeada de erosionadas paredes.

IMPORTANTE: Verano 2020 en Ibiza y el COVID-19
Si estás pensando viajar este verano a Ibiza, hemos preparado un listado con toda la información y medidas a tener en cuenta en tras el estado de alerta sanitaria por coronavirus.
Bajo esas viviendas, se encuentra la playa de Baix de Sa Penya
El faro, situado en el final del dique tras el barrio de Sa Penya.

No es recomendable el baño en esta playa. Los vecinos de Sa Penya, un barrio donde conviven muchas vecinos de escasos recursos y personas en riesgo de exclusión social, no cuidan nada bien la playa. Es habitual que la playa de Baix de Sa Penya sea el vertedero donde cada año los equipos de limpieza recogen todo tipo de objetos imaginables.

Un playa siniestra

Sin embargo, el uso ilegal como vertedero no es la peor situación que ha vivido esta playa. Su pasado guarda un siniestro secreto: antiguamente se trataba de un vigilado lazareto. Los lazaretos eran lugares incomunicados donde se recluía a los tripulantes de barcos en los que se sospechaba que existían enfermedades o epidemias. Los tripulantes eran obligados a permanecer en cuarentena, mientras se les desinfectaba con agua salada y vinagre periódicamente y se quemaban sus enseres. De esta manera, se aseguraba que el infortunado no contagiase ninguna enfermedad al resto de la población.

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Cómo llegar

En Ibiza, se recluía a los enfermos en islotes cercanos o en esta pequeña cala. Desde el mismo baluarte se proveían las provisiones y desde allí se vigilaba atentamente a las víctimas de la epidemia. Si desesperadamente huían, los vigilantes tenían órdenes de matarlas.