La iglesia de Sant Jordi de Ses Salines es un templo de tipo fortificado construido alrededor de 1577. Las características más destacadas de esta iglesia son sus muros oblicuos y sus almenas en la parte superior, siendo el único templo religioso que posee este elemento arquitectónico, y que la asemejan a una castillo de época medieval.
De hecho, esta apariencia de fortaleza no es casual. La iglesia fue levantada para atender a los fieles que trabajaban en la extracción de sal en las cercanas salineras y que era uno de los objetivos favoritos de piratas y berberiscos. La iglesia, de gruesos muros, podía ser utilizada como refugio por vecinos y trabajadores.

La iglesia de Sant Jordi cuenta con varias capillas que sobresalen en los laterales y que datan del siglo XVIII. El retablo del altar mayor fue colocado en 1990 y se cree que está compuesto de fragmentos de diferente procedencia.

¿Cómo ir a la iglesia de Sant Jordi de Ses Salines?

La iglesia se encuentra a pocos metros de la carretera principal, la antigua vía que conducía hasta el aeropuerto. Hay un aparcamiento en la parte trasera, junto a un pequeño parque infantil.