Saltar al contenido
IBIZAISLA.ES

«Llorencer» o los pozos ‘mágicos’ de Ibiza

Son muchos los mitos y leyendas existentes en Ibiza. Algunos de ellos son populares gracias a la labor de de difusión de nuestra cultura, que especialmente se ha intentado potenciar en los últimos años: casi todos los escolares conocen hoy en día la figura de los ‘fameliars‘, presentes en diferentes estatuas en Santa Eulària.

Otros mitos, sin embargo, han quedado olvidados en el tiempo. Me gustaría que conocieras los misterios de una antigua superstición ibicenca: la del «llorencer» o el «dijuni de Sant Joan». Yo, que me crié de pequeño viendo a Son Goku buscando siete «bolas de drac» para conseguir un deseo, aluciné sabiendo que en Ibiza tenemos algo casi igual.

dijuni de sant joan llorencer eivissa
Al beber agua de siete fuentes diferentes, se obtenía un poder muy especial. Así era el Dijuni de Sant Llorenç.

¿En qué consistía el «Dijuni de Sant Joan»?

El Dijuni de Sant Joan, también conocido como el Dijuni de Sant Llorenç, era una antigua creencia que buscaba la consecución de un ‘don’ o ‘poder mágico’ tras la realización de una prueba. Consistía en que una persona, generalmente un chico o chica joven, visitase siete fuentes o pozos. La visita se debía realizar en un día determinado del año, y el protagonista debía beber agua de las siete fuentes. Aunque no he podido confirmarlo, parece ser que ese día podía coincidir con Sant Joan o Sant Llorenç,

Una vez se hubiese bebido agua de esos siete pozos o fuentes, la persona era conocida como «llorencer» ¿Cuál era el objetivo? Como hemos comentado, el fin de esta pequeña odisea era la de conseguir un «poder». Se trataba del poder de «no morir mai anegat» (no morir nunca ahogado).

Esta historia me llegó a través de mis abuela, nacida en Santa Agnès, y confirmada por mi abuelo, de Sant Mateu. Ella me confirmó que pasó esta prueba, al igual que otros familiares. Mi abuelo no llegó a realizar el Dijuni de Sant Llorenç, pero sí que había escuchado de joven que otros familiares lo habían logrado. La historia tiene sentido, ya que no debemos olvidar que Santa Agnès ni Sant Mateu disponían de acceso sencillo al mar y los jóvenes de la zona no sabían nadar de forma correcta.

¿Qué pozos y fuentes habían que visitar?

El Pou des Escarbats se encuentra junto al camino de Buscastell. Foto: visit.santantoni.net

Es incierto. Aparentemente, no había unos pozos en concreto que visitar. Posiblemente en cada casa visitaran aquellos pozos más cercanos. En el caso de mi familia, la memoria ya no era lúcida y únicamente recordaban haber recitado un pozo cerca de Es Corrals d’en Guillem, para lo que fue necesario subir en una barca desde Ses Balandres. Parece ser que Es Pou des Escarbats era otro lugar por el que algunas familias pasaban.

En otra bibliografía, he podido leer que el llorencer adquiría otros poderes como la facultad de curar heridas, especialmente quemaduras, con la saliva.

Si te gustaría leer algo más de esta historia, puedes leer el cómic que publiqué en el número 2 de la revista de cómic ADN (disponible en algunas librerías de Ibiza, Formentera, Mallorca, Madrid o Barcelona). En la misma revista encontrarás también otras historias de cultura popular o ciencia ficción ambientadas en Ibiza o Formentera.