También conocido como el Convento de ses Monges Tancades (las monjas encerradas), se fundó en 1599 y está dedicado al culto de Sant Cristòfol (San Cristóbal). Se trata de un edificio de construcción sencilla, la iglesia original, de formas simples y casi sin elementos decorativos, constaba de nave única con cubierta de bóveda apuntada. El edificio se encuentra en el interior del recinto de Dalt Vila, a unos 300 metros de la Catedral de Ibiza.
Fue destruida en buena parte durante la Guerra Civil y reconstruida en la post-guerra, en la década de 1960 la iglesia fue sometida a otra remodelación, pero siempre siguiendo el modelo original.

Las monjas de clausura de Dalt Vila
El monasterio se encuentra habitado por una congregación de monjas agustinas, razón por la que encontramos una valla que separa en dos la iglesia. Si visitas el Monasterio de Sant Cristòfol cualquier día entre semana, puedes entrar por la puerta de la izquierda. Allí, a través de una ventana puedes comprar algunos dulces deliciosos realizados por las internas.
Cada año, durante la celebración de la Feria Medieval, un puesto de postres y dulces elaborados por ses Monges Tancades se instala frente el Monasterio de Sant Cristòfol. Probar cualquiera de sus dulces es como saborear un trocito de cielo, así que recomendamos la visita.