Delante del edificio de la Cruz Roja, en la Avenida España de Ibiza, se encuentra en mitad de un pequeño jardín el monumento a Sa Dona, también conocido como «la payesa». Se trata de una reproducción de dos metros de una joven ibicenca con el vestido tradicional de la isla. La figura lleva una emprendada sobre el pecho, pieza de joyería típica, y un abanico en las manos.
El monumento a la payesa fue esculpido por el artista Guillem Terrassa en piedra de Binissalem, población de origen del escultor. El mismo artista también fue el encargado de crear otras obras situadas al aire libre en la isla, como el monumento a la gent de la mar, en el puerto de Vila. El monumento a Sa Dona Se inauguró el 20 de mayo de 1987 y crea fielmente la figura y la ropa tradicional payesa, incluyendo su característica trenza.

Curiosamente, no se trata del único monumento que encontramos en Ibiza con el mismo motivo. En la localidad de Santa Eulària, encontramos igualmente un monumento homenaje a la payesa de ibicenca.