Un monumento natural único en baleares, como es el río que desemboca en Santa Eulària, bien se merece un monumento a la altura. De modo que en este río encontramos un monumento a su altura: el Pont Vell.
Se trata de un puente construido en el siglo XVIII y que fue, hasta principios del siglo XX el principal acceso al pueblo cruzando el río. La construcción del puente actual, que permite el paso de vehículos, ha permitido que el puente antiguo se conserve prácticamente igual que hace un siglo. En la actualidad, el pont vell mantiene su función como un bello paso peatonal.

En la actualidad, un paseo que comienza en la desembocadura del río finaliza en una bella explanada en este puente. Lamentablemente el río no transporta tanta agua como lo hacía antaño, pero sigue siendo uno de los lugares más especiales de la zona este de la isla.
Son muchas las leyendas que acumula El Pont Vell de Santa Eulària. Desde la que asigna su origen al diablo hasta la mitología popular, que dice que es bajo este puente donde las noches de San Juan se puede encontrar un fameliar, un duendecillo que, a grito de feina o menjar’ podía ayudar a los ibicencos a realizar cualquier tarea imaginable.
Estas historias, no hacen más que otorgan más encanto a este lugar que bien merece una visita si nos encontramos en Santa Eulària.

Para llegar hasta este puente, simplemente debemos dirigirnos hacia el pueblo de Santa Eulària. Lo veremos si giramos la cabeza hacia la derecha al pasar por el puente nuevo. Sin embargo, lo más recomendable para visitarlo es realizar el paseo que bordea el río desde su desembocadura.