La infraestructura de Ibiza no posee tren… en la actualidad. Pero la isla sí que podía presumir de tener tren, por lo menos en la primera mitad del siglo XX. Se trataba del tren de la sal, unos vagones que transportaban sobre raíles la sal que se extraía en las Salinas hasta el muelle que existía en la parte de poniente de la playa de Ses Salines, en el puerto conocido como Sa Canal.
La industria salinera encontró otros métodos de extracción más sencillos, que no precisaban del durísimo trabajo manual por parte de los salineros, que incluso merecieron un monumento en su honor. Los camiones recogen en la actualidad directamente la sal para llevarla al barco desde el que se exporta al Norte de Europa.

Las vías del tren de la sal, o por lo menos un pequeño tramo, podían ser vistas por los visitantes que se acercaran a este tramo a la playa de Las Salinas hasta el año 2011. Sin embargo, alguien decidió que era necesario hacer desaparecer las vías de tren y, desde entonces, ha desaparecido un pedazo de la historia de la isla de Ibiza.

Durante la primera mitad del Siglo XX, la extracción de sal era la única industria de Ibiza. Además de los trabajos en el campo, que en muchas ocasiones eran tareas de abastecimiento, trabajar en las salinas era la única opción de muchas familias para conseguir llevar algo de dinero a casa… hasta la llegada del turismo.

Las condiciones de trabajo realizando estas tareas eran realmente duras. En la actualidad Las Salinas siguen exportando sal a buena parte del norte de Europa, pero todo el trabajo de su extracción está mecanizado.

Se trata del único tren que jamás ha circulado por la isla de Ibiza, lo cual ensalza su importancia.