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La casa de El Francés de Sa Cala

El año 1936 fue el del inicio de la Guerra Civil española, pero la fecha del 13 de septiembre está marcada en rojo como una de las jornadas más trágicas y sangrientas de la historia ibicenca. Ese día un bombardeo tuvo lugar sobre la ciudad de Ibiza y, poco después en represión, se ejecutó a un gran número de prisioneros que se encontraban en el castillo de Ibiza. Pero otro asesinato, sin relación alguna con el resto, tuvo lugar en la otra punta de la isla. Se trataba de uno de los crímenes más sorprendentes de la historia de Ibiza: el asesinato de ‘El Francés de Sa Cala’.

Para entender el crimen hay que desplazarse hasta París y remontarse en el tiempo, concretamente hasta el 31 julio de 1914. Jean Jaurès era el líder de los socialistas franceses y uno de los máximos antibelicistas de su país. Era un firme defensor del diálogo y apostaba por una solución dialogada al conflicto que estaba a punto de estallar: La I Guerra Mundial. En el lado opuesto encontramos a Raoul Alexander Villain, un joven nacionalista francés que consideraba que Jaurès era un traidor a su país.

En la fecha anteriormente mencionada, Villain apuntó su revólver a la cabeza de Jaurès a través de la ventana de una cafetería de Montmatre y su disparo le causó la muerte. Horas después, Villain fue capturado y encarcelado, mientras que el asesino no negaba haber sido el autor de los disparos. Tres días después del asesinato, la I Guerra Mundial daba comienzo y nuestro protagonista pasó en la cárcel todo el conflicto hasta que en 1919, acabada la guerra, tuvo lugar por fin el juicio.

Fotografías de Raoul Alexander Villain tras su detención por el asesinato de Jean Jaurès
Fotografías de Raoul Alexander Villain tras su detención por el asesinato de Jean Jaurès

En plena celebración por la victoria francesa, Villain fue absuelto. Los jueces esgrimieron que «si el opositor a la guerra Jean Jaurès hubiera tenido éxito [en su propósito de evitar el conflicto mediante el diálogo], Francia no hubiera podido ganar la guerra». La sentencia, obviamente, no sentó bien entre los compañeros y simpatizantes de Jaurès por lo que Villain desapareció por completo por temor a represalias.

El asesino francés desapareció por completo del mapa. No se tiene ninguna pista de él hasta el año 1933 en el que, bajo el nombre de Alex, reapareció en Sa Cala de Sant Vicent. Los vecinos lo fueron conociendo como «El francés de Sa Cala». Cabe destacar que en 1933 Ibiza era un lugar totalmente alejado de rutas turísticas y comerciales. Los extranjeros que venían a la isla iban eran artistas en búsqueda de inspiración o simplemente fugitivos. A pesar de que Ibiza no era una destino sencillo, en la isla había lugares realmente inaccesibles: este era el caso de Sa Cala. Hasta aquí, sólo se podía llegar caminando desde Sant Joan o Sant Carles o en barco a través de la playa. No fue casualidad que Villain eligiese este lugar para instalarse en Ibiza ya que se sentía perseguido aún por los seguidores de Jean Jaurès.

Villain se fue integrando cada vez más en la isla. Hablaba algunas palabras en eivissenc y se compró un pequeño terreno cerca del mar donde construir una casa. No era el único extranjero en la zona. Leif Borthen, un escritor noruego, entabló relación con él y contó su historia en el libro «El camino a San Vicente» (Ed. Barbary Press). Paul-René Gauguin también vivió en Sa Cala y era también noruego aunque también entabló gran amistad con Villain ya que hablaba su mismo idioma: era el nieto del pintor posimpresionista francés Paul Gauguin. Gauguin ayudó a Villain a construir su casa e incluso grabó unos dibujos en la fachada, entre los que destaca la ‘flor de lis’, figura relacionada con la realeza francesa. Hoy en día, aún son apreciables estos dibujos.

La casa de El Francés de Sa Cala, en el estado en el que actualmente se puede encontrar.
La casa de El Francés de Sa Cala, en el estado en el que actualmente se puede encontrar.

Tras varios años viviendo en Ibiza, sin que nadie supiese nada de su oscuro pasado, el ‘francés de Sa Cala’ quizá se creyó libre de su pasado. Sin embargo, la fecha con la que ha empezado este artículo traía una mala noticia para Villain. Su cadáver fue encontrado en la playa fusilado, pero aún hoy se desconoce quién fue el autor de los disparos. Hay quien cree que fueron los milicianos anarquistas republicanos que, en los inicios de la Guerra Civil, volvían a Barcelona tras no haber podido fracasar en su intento de recuperar las Islas Baleares para la República y lo mataron pensando que se trataba de un espía, ignorando su verdadera identidad. También hay quien opina que su asesinato fue una venganza, orquestada durante los 22 años que transcurrieron desde la muerte de Jaurès. Ese secreto se lo llevó a la tumba Villain, ‘el francés de Sa Cala’, y sus asesinos en lo que se ha convertido en uno de los mayores secretos y misterios de la isla de Ibiza.

El único cabo suelto que nos queda en toda esta historia es la de cómo se conoció toda esta historia, puesto que Villain conservó identidad durante su estancia en Ibiza. Fue Gauguin que, más de 25 años después, visitó un museo sobre Jaurès. Allí vio una fotografía de Villain y reconoció a Alex, el francés de Sa Cala’, aquel hombre al que él mismo había ayudado a construir su casa en Sant Vicent de Sa Cala. Hoy en día, su casa aún se encuentra en pie, abandonada, en el mismo estado en el que se quedó aquel septiembre de 1936.

La casa de 'El Francés de Sa Cala' fue la residencia de un magnicida huido de Francia. Su asesinato, en la playa, es uno de los misterios sin resolver de la isla.